Nuevo foco de gripe aviar en Lleida y refuerzo del control sanitario

Última actualización: 13 enero 2026
  • Detección de un segundo foco de gripe aviar en una granja del Urgell, a 3 km del brote inicial en Lleida.
  • Sacrificio inmediato de unas 9.000 gallinas y ampliación del radio de vigilancia hasta los 10 kilómetros.
  • Incorporación de cuatro municipios y cuatro explotaciones avícolas adicionales al área de control.
  • Refuerzo de las medidas de bioseguridad y seguimiento preventivo de trabajadores, sin riesgo para el consumo de carne y huevos.

gripe aviar en Lleida

La Generalitat de Catalunya ha confirmado un nuevo foco de gripe aviar en la comarca del Urgell, en la provincia de Lleida, en una explotación situada a escasos tres kilómetros del primer brote detectado recientemente. Se trata de una granja con unas 9.000 gallinas en la que se han activado de inmediato todos los protocolos previstos.

Este segundo caso se ha identificado dentro del perímetro de vigilancia ya establecido alrededor del foco inicial de Bellpuig, gracias a las analíticas preventivas que se estaban realizando de forma sistemática en todas las explotaciones incluidas en el radio de control. Las autoridades insisten en que el objetivo es atajar la propagación de la enfermedad lo antes posible.

Nuevo foco en el Urgell y sacrificio de 9.000 gallinas

Según ha detallado el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació, la granja afectada alberga unos 9.000 animales y se procederá al sacrificio de las gallinas de manera inmediata, tal y como fija la normativa sanitaria europea y española para este tipo de episodios de influenza aviar. Esta decisión busca contener el virus y erradicar el brote en la propia explotación antes de que pueda extenderse a otras aves.

El descubrimiento del nuevo foco se ha producido tras las pruebas de laboratorio realizadas como parte de las analíticas preventivas en las granjas situadas en el entorno del primer brote. Estas explotaciones se encontraban ya sometidas a vigilancia intensiva dentro de un radio inicial de control, lo que ha permitido detectar el problema con rapidez.

Antes de este segundo positivo, la Generalitat había comunicado que todas las explotaciones revisadas en los 3 kilómetros alrededor de la primera granja afectada habían dado negativo, con unas condiciones sanitarias consideradas correctas. Pese a esos resultados preliminares favorables, la presencia de un nuevo foco demuestra, según el propio Govern, la necesidad de mantener un nivel de vigilancia alto y continuado.

Con este nuevo sacrificio, las 9.000 aves que se eliminarán ahora se añaden a las cerca de 230.000 gallinas ponedoras de la granja inicial del Urgell que ya tuvieron que ser sacrificadas tras el primer positivo en gripe aviar. La suma de ambos episodios supone un impacto notable sobre el censo de aves de la zona y pone en el punto de mira la importancia de las medidas de bioseguridad.

Tal y como han recordado desde el Departament d’Agricultura, la detección temprana ha sido posible porque la explotación donde se ha confirmado el segundo brote estaba ya incluida dentro del radio de control en el que se practicaban analíticas preventivas a todas las granjas. Esta estrategia de vigilancia intensiva es la que ha permitido actuar con rapidez.

Ampliación del radio de vigilancia hasta los 10 kilómetros

Una vez constatado este segundo foco, el Govern ha decidido ampliar el radio de vigilancia sanitario hasta los 10 kilómetros alrededor de la granja afectada. Esta ampliación implica extender las restricciones y controles a un área más grande, tanto en número de municipios como de explotaciones sometidas a monitorización y analíticas.

Con el nuevo perímetro, se incorporan cuatro municipios más al área de control: Bellvís, la Fuliola, Linyola y el Poal. Estas localidades se suman a las ya incluidas en el dispositivo puesto en marcha tras el primer positivo en el Urgell, lo que supone un despliegue más amplio de los servicios veterinarios oficiales.

Además de los municipios añadidos, la ampliación del radio supone que otras cuatro explotaciones avícolas pasan a estar bajo supervisión directa de la administración. Estas granjas serán inspeccionadas, sometidas a controles sanitarios reforzados y, si es necesario, se realizarán nuevas tomas de muestras para descartar la presencia del virus.

En paralelo, se han activado de nuevo protocolos europeos y estatales para controlar la gripe aviar. Entre esas actuaciones figuran la restricción de movimientos de animales, el control de la entrada y salida de vehículos y personas en las granjas, y la obligación de aplicar medidas estrictas de higiene.

La Generalitat también ha señalado que se intensifican las tareas de limpieza y desinfección en las explotaciones de la zona, especialmente en aquellas situadas dentro del área de 10 kilómetros. Este refuerzo busca reducir al máximo cualquier posible vía de transmisión, tanto a otras granjas como a la fauna silvestre que pueda entrar en contacto con las aves domésticas.

Medidas de bioseguridad y control sanitario en Lleida

El Departament d’Agricultura ha subrayado que, junto con el sacrificio de los animales afectados, el principal instrumento para cortar la cadena de contagios. Esto incluye desde el uso de equipamiento de protección por parte de los trabajadores hasta medidas como la prohibición temporal de la cría al aire libre, el control de plagas y la gestión segura de residuos y camas de las aves.

Según explica la Conselleria, en la zona del Urgell y alrededores se ha procedido a un refuerzo de los controles sanitarios en todos los núcleos avícolas, con visitas de los servicios veterinarios oficiales para verificar el cumplimiento de los protocolos. Estas inspecciones abarcan tanto granjas intensivas como otras explotaciones que puedan tener contacto con aves de corral.

La administración catalana recuerda que, en casos de gripe aviar de alta patogenicidad, la normativa obliga a declarar de inmediato el foco a las autoridades competentes de España y de la Unión Europea. A partir de ese momento se activan los planes de contingencia acordados a escala comunitaria, que contemplan desde restricciones comerciales hasta el seguimiento del movimiento de animales.

El aumento de las medidas de control también afecta a los movimientos de aves vivas, huevos para incubar y productos derivados procedentes de las explotaciones afectadas o de la zona de protección. Estos traslados quedan limitados o directamente prohibidos, salvo excepciones muy justificadas y siempre bajo autorización expresa.

En el caso de Catalunya, los últimos datos oficiales señalan que hay 2.691 explotaciones dedicadas a la crianza de aves, en las que se alojan alrededor de 43 millones de animales. Cada año se sacrifican unos 159 millones de pollos y las gallinas ponedoras producen cerca de 104 millones de docenas de huevos, lo que da una idea del peso del sector avícola y de la importancia de mantenerlo protegido frente a enfermedades como la gripe aviar.

Seguimiento de la salud de los trabajadores y coordinación sanitaria

En el terreno de la salud pública, el Govern ha puesto en marcha la coordinación con el Hospital Universitari Arnau de Vilanova de Lleida para hacer un seguimiento preventivo de los trabajadores de las granjas de aves incluidas en los radios de vigilancia. Esta monitorización se centra en las personas con contacto directo y frecuente con los animales.

Las autoridades sanitarias insisten en que no se han detectado casos humanos asociados a este brote concreto en Lleida. El seguimiento se realiza como medida de precaución y forma parte de los protocolos habituales cuando aparecen casos de gripe aviar en explotaciones avícolas.

A nivel internacional, los organismos de referencia recuerdan que, hasta la fecha, los casos de gripe aviar en personas han sido muy escasos y aislados, y siempre vinculados a trabajadores con un alto nivel de exposición directa a las aves infectadas. En estos escenarios, los contagios se han producido en el ámbito laboral, sin transmisión sostenida entre humanos.

Por ello, la Generalitat y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación señalan que el consumo de carne de ave y de huevos sigue siendo seguro y no plantea riesgos para la población, siempre y cuando se sigan las prácticas de manipulación e higiene habituales en la cocina. No hay evidencias de que la enfermedad se transmita a través de alimentos correctamente cocinados.

Las autoridades reiteran su mensaje de tranquilidad a la ciudadanía y piden la colaboración del sector para obligaciones de notificación ante cualquier sospecha de enfermedad. La rapidez en comunicar mortalidades anómalas o síntomas compatibles con gripe aviar es clave para acotar los focos.

Contexto ganadero en Cataluña y otras alertas sanitarias

El episodio de gripe aviar en Lleida se produce en un momento en el que la sanidad animal catalana también está pendiente de otras enfermedades que afectan a distintos sectores ganaderos. Entre ellas destaca la dermatosis nodular contagiosa (DNC), un virus que incide en el ganado bovino.

En relación con esta patología, el Departament d’Agricultura ha informado de un foco detectado en una explotación de vacuno situada en Capmany, en la comarca del Alt Empordà, donde no se había completado la vacunación obligatoria frente a la enfermedad. Pese a un requerimiento formal emitido el pasado noviembre, el titular de la granja no actualizó la pauta vacunal.

Ante este incumplimiento, la administración ha abierto un expediente sancionador al propietario de la explotación y ha recordado que todos los animales deben estar vacunados antes del 31 de enero. En caso contrario, se prevé la aplicación de medidas coercitivas adicionales para garantizar el cumplimiento de la normativa.

Por otro lado, Catalunya mantiene en marcha un amplio dispositivo para la contención de la peste porcina africana (PPA), una enfermedad que afecta a los cerdos domésticos y a los jabalíes y que tiene importantes repercusiones económicas en el sector porcino. Los últimos datos sitúan en 47 el número total de positivos detectados en la fauna silvestre, todos ellos en jabalíes, tras la comunicación de 18 nuevos casos en los últimos días.

Según la Generalitat, este incremento en el número de positivos responde a la intensificación de la vigilancia y los controles sobre el territorio, con un foco especial en las poblaciones de jabalí. Las actuaciones se centran en la detección precoz, el control de la fauna silvestre, la limitación de movimientos y el refuerzo de las medidas de bioseguridad en las explotaciones porcinas, con el fin de proteger la cabaña doméstica.

En este contexto general, el sector avícola y los servicios veterinarios oficiales trabajan coordinados para evitar que la coincidencia de distintas alertas sanitarias genere mayores dificultades en la gestión diaria de las explotaciones. La gripe aviar en Lleida se suma así a un escenario complejo, pero para el que existen protocolos y planes de contingencia diseñados a escala autonómica, estatal y europea.

La confirmación del nuevo foco de gripe aviar en el Urgell, el sacrificio de 9.000 gallinas y la ampliación del radio de vigilancia hasta los 10 kilómetros refuerzan la idea de que la detección precoz y la bioseguridad son la mejor herramienta para proteger la avicultura en Lleida y en el conjunto de Catalunya. Mientras se mantienen los controles y la coordinación con las autoridades sanitarias, las instituciones insisten en que la población puede seguir consumiendo carne de ave y huevos con normalidad, al tiempo que el sector ganadero se adapta a un escenario de mayor vigilancia para reducir al mínimo el impacto de la enfermedad.

foco de gripe aviar en una granja de Cataluña
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