Periquito de Bourke

periquito de bourke

Uno de los periquitos menos conocido, y sin embargo muy llamativo, es el periquito de Bourke. Caracterizado por tener un color que difiere totalmente de los que conocemos, este es de los más aclamados por muchos.

Pero, ¿qué es el periquito de Bourke? ¿Cómo es? Todo eso y más es de lo que te vamos a contar a continuación.

Características del periquito de Bourke

El periquito de Bourke es un animal que llega a medir los 19-20 centímetros de altura. A veces, lo superan, hasta los 25cm, pero siempre ejemplares en cautividad, ya que en su entorno habitual no sobrepasan ese tamaño. En este caso, las hembras son más pequeñas que los machos, y estos tienen un plumaje algo diferente del de ellas. Y es que tiene en la corona y la nuca con un plumaje rosa oscuro mezclado con un color terroso, sobre todo en los hombros, la nuca y el dorso.

En general, hablamos de un periquito que tiene un color salmón con pinceladas de otros colores como grises o blancos. En la zona de las alas, puedes encontrarte con plumas negras, violetas, azules y moradas, en un patrón muy bonito.

Su pico es bastante pequeño, como el de un periquito normal, y tiene unos ojos negros completamente. En cuanto a la cola, podrás encontrarte que acaba en plumas negras pero, donde se inicia, tiene una tonalidad de colores variable (con verde, azul claro, rosa…).

Las mutaciones

Actualmente, existen 4 mutaciones diferentes del periquito de Bourke que son:

  • Mutación Isabel: Cuando tiene los ojos de color rojo-ciruela.
  • Amarilla: Cuando el rosa de su plumaje es más amarillo.
  • Mutación Rosa: Es el habitual, con un color salmón o rosa.
  • Mutación Fallow: Cuando se consigue que los ojos del periquito de Bourke sean completamente rojos intensos.

Características del periquito de Bourke

El hábitat natural

El periquito de Bourke, como muchos de su misma especie, proviene de Australia. Concretamente su hábitat natural se encuentra en la zona de interior de la región central y meriodional del continente, y le encanta vivir en sabanas de árboles donde construyen sus nidos y conviven en pareja y en grupo.

Actualmente es un animal que está protegido debido a que no quedan muchos ejemplares y se evita con ello perder la especie.

Cuidados del periquito de Bourke

Cuidados del periquito de Bourke

A pesar de que el periquito de Bourke no es un ave que se vea muy a menudo como mascota, lo cierto es que hay familias que lo tienen. Si eres una de ellas o bien vas a adoptar dentro de poco a uno, conviene que sepas cuáles son las necesidades principales que debes satisfacerle para que viva feliz. A este respecto, estas serían:

La jaula

La jaula del periquito de Bourke necesitas que sea bastante amplia. A estas aves, cuando las encierras en una jaula, les privas de su libertad pero también de poder volar, algo que les encanta. Por eso, se recomienda que su jaula sea de al menos 2x1x2,5 metros. Y, en caso de que no puedas tenerla tan grande, entonces deberás dejarlo que vuelve por la casa libremente durante varias horas al día.

Sitúa su jaula siempre en una zona donde se le proteja del frío y la humedad, pero donde haya sol (siempre con algunas zonas de sombra para guarecerse en caso de que tenga calor).

Aunque este animal puede convivir con otras aves de distintas especies (más pequeños o incluso más grandes), lo recomendable es que viva en pareja con otro de su especie. De hecho, si lo pones con más pájaros, te arriesgas a que sienta que la jaula es demasiado pequeña y se acabe estresando, con lo que repercutirá en su estado de salud.

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La alimentación del periquito de Bourke

El periquito de Bourke es un ave que se alimenta sobre todo de semillas. Sin embargo, debe ser una mezcla de ellas, ya que necesita de varias de ellas: dos partes de mijo blanco y de alpiste (dos de cada), y una parte de mijo amartillo así como media de avena pelada. Es importante esto porque es lo que le dará todos los nutrientes que necesita.

Además, de vez en cuando se le pueden dar pipas de girasol o granos de cañamón, sobre todo en invierno ya que es un extra de nutrientes para ellos.

Algunos expertos, utilizan una alimentación extra en la época de reproducción, que consiste básicamente en darle un poco de pasta de cría para canarios, algo que toleran muy bien y que les encanta, así que no tendrás problema de que se la coman. También puedes prepararle una mezcla de pan rallado con zanahoria y huevo cocido que les dará los nutrientes que necesitan.

Por último, deberías incluir en su dieta unos huesos de jibia. Estos los pueden utilizar para tener «calcio», pero también para afilarse los picos y las uñas de las patas, y así mantenerse sanos.

La reproducción del periquito de Bourke

La reproducción del periquito de Bourke

La reproducción del periquito de Bourke, siempre y cuando esté en un entorno agradable, no va a ser complicada, pero tampoco es fácil de llevar a cabo. Para empezar, debes saber que esta tiene lugar a final de enero o principios de febrero. Es el momento en que deberías introducir en la jaula un nido (una caja de madera). Esta debe ser de 20×20 y con 30 centímetros de altura. Dentro de la misma, mete un poco de serrín, pelo de cabra, hojas de palmera… para evitar que los huevos, cuando los ponga, vayan a moverse o a rodar. Otra opción es dejar ese material fuera (menos el serrín) y que sean los animales quienes construyan su nido.

En este caso, será el macho el que empiece el cortejo a la hembra, haciendo reverencias, separando las alas del cuerpo y, cuando esta lo acepte, tendrá lugar la cópula. Esta es muy rápida, y lo más seguro es que se produzca varias veces. Pero casi de inmediato se inicia la puesta.

Como ocurre con otras aves, la puesta no es completa de una vez, sino que irá poniendo un huevo cada día, normalmente al amanecer o al atardecer. Así, hasta completar una nidada de cuatro o cinco huevos. Los dos primeros los pondrá pero no los incubará; de hecho, hasta el tercer huevo no empezará el proceso, pero eso no quiere decir que no vayan a salir.

La incubación se lleva a cabo durante 18 días, momento en el que la hembra abandona muy poco el nido, lo suficiente para comer algo, beber y estirar sus patas. Una vez empiezan a nacer los polluelos, la hembra no saldrá del nido. Será el macho el que la alimente (y ella a su vez a sus polluelos).

Estos van a nacer con un plumón blanco y al mes más o menos ya abandonan el nido. Además, son muy inquietos y se asustan fácilmente al principio. No comen solos en ese momento, sino que tardarán un mes más en hacerlo. Pero sí empezarán a curiosear y a probar la comida de los adultos para ir familiarizándose con ella.

Finalmente, ya a los dos meses lo mejor es separarlos de estos para que estén en otra jaula.


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