- En verano aumenta significativamente la recogida de perros y gatos abandonados o extraviados en España.
- La mayoría carecen de identificación, complicando la reunificación con sus familias.
- Las nuevas leyes y campañas buscan reducir el abandono e impulsar alternativas responsables para las vacaciones.
- La recogida y bienestar animal es competencia municipal y su gestión varía según la comunidad autónoma.
Durante los meses de verano, la recogida de perros y gatos en situación de abandono experimenta un notable incremento en toda España, generando preocupación entre autoridades, protectoras y ciudadanía. La coincidencia entre las vacaciones y el aumento de casos de abandono se repite año tras año, pese a los esfuerzos legislativos y de concienciación.
Las cifras muestran que la problemática afecta especialmente a animales domésticos sin identificar. Organismos públicos y fundaciones animan a la responsabilidad y recordando la importancia de prever el futuro de las mascotas antes de emprender cualquier viaje o cambio de rutina estival.
Cifras alarmantes de abandonos y recogidas

Casi el 40% de los abandonos de perros y gatos en España acontece en verano. Según informes recientes, en 2024 se recogieron más de 285.000 animales, de los cuales alrededor de 114.000 fueron encontrados en la época estival. Este dato sitúa a España entre los países europeos con mayor tasa de abandono, y los meses de junio, julio y agosto concentran la mayor parte de los casos.
En ciudades como Córdoba, por ejemplo, el Centro de Bienestar Animal de Sadeco recogió el pasado año 905 perros y 545 gatos sin identificación procedentes de la vía pública. Solo un pequeño porcentaje de estos animales entregados voluntariamente por sus dueños, siendo la mayoría hallados en estado de abandono. A escala nacional, se estima que alrededor de 24.000 animales al mes son recogidos por centros y protectoras, especialmente entre mayo y septiembre.
La identificación animal sigue siendo una asignatura pendiente. Más del 90% de los animales recogidos carece de microchip, lo que dificulta su reencuentro con las familias originales y aumenta la sobrecarga de centros de acogida y refugios.
Causas y perfiles del abandono

La falta de planificación y decisiones impulsivas figuran entre los principales motivos del abandono de perros y gatos en nuestro país. Muchas familias adquieren un cachorro como «juguete temporal» para los niños durante las vacaciones, sin considerar el compromiso a largo plazo que implica. Cuando concluyen las vacaciones o regresa la rutina, estos animales acaban en centros de recogida o, peor aún, en la calle.
Otras causas habituales incluyen la desinformación sobre alternativas para el cuidado de mascotas en verano, cambios de domicilio, dificultades económicas y, en menor medida, los límites de la temporada de caza. Además, las camadas inesperadas y la carencia de esterilización continúan alimentando el número de abandonos.
El perfil de los animales recogidos es diverso: desde cachorros hasta perros y gatos adultos, mayores o de razas consideradas potencialmente peligrosas, pasando por mascotas con problemas de salud o de conducta. Destaca el dato de que la gran mayoría no lleva microchip, lo que complica el proceso de reubicación y adopción.
Medidas legales y municipales para afrontar la situación
En España, la legislación establece que los ayuntamientos son responsables de la recogida de animales extraviados o abandonados, así como de su alojamiento en centros de protección animal. La nueva Ley 7/2023 de bienestar animal refuerza la obligatoriedad de la recogida, prohíbe el sacrificio y exige la identificación y registro de cada animal. Sin embargo, su aplicación no siempre es homogénea en todos los municipios, especialmente en áreas rurales donde los protocolos aún no están claros o la presencia de refugios se limita.
Algunas comunidades autónomas, como Cataluña o Madrid, cuentan con normativas complementarias, que incluyen campañas de identificación, esterilización y control de colonias felinas urbanas. En otras regiones, se avanza en la colaboración con asociaciones de protección animal y la puesta en marcha de casas de acogida temporales como refugio alternativo.
Los centros de bienestar animal, por su parte, han adaptado sus criterios de recogida para mantener la atención prioritaria en animales en abandono real o procedentes de hogares en situación vulnerable. Este cambio ha modificado el perfil de entradas y busca evitar la saturación de instalaciones, priorizando el bienestar de los animales albergados.
Soluciones y alternativas para familias responsables
Frente al abandono, cada vez más personas optan por alternativas responsables como las residencias para mascotas, casas de acogida y servicios de cuidadores profesionales. Estos recursos garantizan el cuidado y la seguridad de perros y gatos durante las ausencias de sus familias, permitiendo que los animales disfruten de una experiencia positiva y controlada.
Además, campañas de concienciación como “En vacaciones, no abandones” buscan sensibilizar sobre la responsabilidad compartida que implica tener un animal e informar acerca de todas las opciones disponibles para que el abandono deje de ser una alternativa.
El proceso de adopción también se ha profesionalizado: hoy es común que los refugios y protectoras realicen cuestionarios, entrevistas y seguimientos a los futuros adoptantes para asegurar la idoneidad y el bienestar de cada animal rescatado.
Por último, tanto la ley como las propias organizaciones recuerdan que el abandono se considera una infracción muy grave, castigada con multas elevadas e incluso penas de prisión en casos de maltrato animal. La identificación obligatoria por microchip y la denuncia de situaciones de abandono siguen siendo herramientas fundamentales para combatir el problema.
El aumento de perros y gatos recogidos en España durante el verano refleja una problemática que requiere la implicación de toda la sociedad. Prever el futuro de las mascotas antes de las vacaciones, identificar correctamente a los animales y recurrir a alternativas responsables son pasos clave para evitar el abandono y garantizar el bienestar animal. Las leyes avanzan y las opciones responsables son cada vez más conocidas, pero aún queda camino por recorrer para que todos los animales tengan una segunda oportunidad y encuentren un hogar donde ser cuidados como merecen.