Hyla meridionalis

cómo es la Hyla meridionalis

Una de las ranas más pequeñas que existe en el reino animal es la Hyla meridionalis, también denominada rana meridional.

Conoce cuáles son sus características, dónde vive, y los cuidados que precisa en caso de que te encuentres con una para proporcionarle la alimentación, hábitat y desarrollo adecuado para este animal.

Cómo es la Hyla meridionalis

La Hyla meridionalis, nombre científico por el que se le conoce a la rana meridional, es uno de los anfibios que existen más pequeños, ya que mide unos 5-6 centímetros. Tiene la piel gomosa y lisa (excepto por la garganta, que es más rugosa debido al saco vocal), de una tonalidad que puede ir desde el verde claro, marrón, amarillo o incluso azul.

Su cabeza es bastante grande y tiene un hocico ovalado y más bien pequeño. Lo que más la caracteriza en este sentido es una franja oscura que sale de sus fosas nasales y que va hasta los ojos, terminando en el inicio de las patas delanteras (en las axilas). Los ojos de este anfibio son dorados, saltones y tienen una pupila horizontal y elíptica.

Las extremidades de la rana meridional tienen cuatro dedos en las patas traseras, tres de ellos largos y grandes y el cuerpo más pequeño y delgado; y cinco dedos en las delanteras. En todos ellos se aprecian unas gomas a modo de ventosa que usan para moverse por superficies verticales, inclinadas o resbaladizas.

Su esperanza de vida ronda los 7-14 años, dependiendo sobre todo de dónde viva y las condiciones en las que se desarrolle.

En cuanto a su comportamiento, la rana meridional es un animal sedentario. Por el día pasa escondida en los árboles sin apenas moverse en el lugar que está (salvo si se siente en peligro). Y, por la noche, es cuando salen a cazar o a jugar. Solo en la época en que hace mucha calor se las puede ver por el día dentro del agua o buscando sombras para protegerse de la temperatura; mientras, en invierno (salvo los meses en los que hiberna, que son de noviembre a febrero), busca el sol para calentarse.

La forma de cazar de esta rana es igual que el de otras de su familia, se quedan quietas hasta que su presa se acerca lo suficiente para poder alcanzarla a través de la lengua.

El hábitat de la rana meridional

El hábitat de la rana meridional

La Hyla Meridionalis es oriunda del oeste de Italia, el sur de Portugal, la zona sureste de España (de Cataluña a Andalucía), el sur de Francia y se puede encontrar en Madeira y Menorca, así como en Canarias. También se tienen datos de que se ha adaptado a vivir en el noroeste de África, a pesar de la temperatura de esa zona.

La rana meridional vive en lugares donde haya un medio acuático cerca. Por eso, prefiere zonas de árboles, arbustos, bosques, jardines, embalses, lagos, etc. con una gran humedad que mantenga su temperatura y le permite tener la piel mojada todo el tiempo. A pesar de que es capaz de vivir a 1200 metros de altitud, lo normal es que esta se mantenga por debajo de esa cifra.

Por lo general, la Hyla meriodionalis suele pasar el día escondida entre las hojas y ramas con las que se mimetiza por su color tan similar, mientras que, cuando el sol se pone, bajan al suelo para alimentarse y disfrutar por la noche.

Cuidados de la Hyla meridionalis

Si quieres tener una Hyla meridionalis en casa, es necesario que dispongas que todo lo que va a necesitar para vivir de manera adecuada. Por eso, los aspectos más importantes a tener en cuenta son los siguientes:

El terrario de la rana

Como cualquier rana, el terrario de la Hyla meridionalis debe ser lo suficientemente grande para distribuir dos zonas completamente diferentes: por un lado, una zona de vegetación frondosa y con humedad como sería su hábitat en libertad; por otro, una zona de agua con algo de profundidad para que pueda bañarse o llevar a cabo la reproducción.

Es importante controlar la humedad y la temperatura que tendrá dentro ya que esta rana necesita de un ambiente húmedo para sobrevivir, así como de una temperatura constante (no mayor de 24 grados) que, por la noche, puede bajar un poco (hasta un mínimo de 20 grados).

Qué come la Hyla meridionalis

Una rana meridional adulta se alimenta de insectos lo suficientemente pequeños como para poder tragárselos. Estos pueden ser mariquitas, escarabajos, cucarachas, arañas u otros invertebrados.

Sin embargo, en su estado de larva, son vegetarianos, alimentándose de vegetales que encuentran en el agua como las algas. Por eso, en cautividad es necesario proporcionarles este alimento de manera manual ya que el agua no suele estancarse ni criar el alimento que necesitan para desarrollarse.

Cómo se reproduce la rana meridional

Cómo se reproduce la rana meridional

La Hyla meridionalis tiene un periodo de reproducción que va desde marzo hasta final de mayo. En esa época, los machos emiten un canto más lento y grave de lo habitual, buscando con ello captar la atención de la hembra.

Este se acerca sobre todo a zonas de agua y, desde allí, llama a la hembra cantando dentro del agua. En el momento en que tiene lugar la cópula, la hembra pone una media de 800-1000 huevos que son fecundados de inmediato por el macho y quedan en el fondo del charco. Esos huevos están protegidos por una membrana de aspecto gelatinoso. Al cabo de unos 13-15 días, nacen los renacuajos, con una longitud de 9 milímetros y una cola bastante larga.

Permanecen en el agua durante unos tres meses, hasta que alcanzan los 48-50 milímetros aproximadamente y es cuando empezará la metamorfosis. Salen del agua y empiezan a perder la cola para parecerse más al ejemplar adulto.

Curiosidades sobre la Hyla meridionalis

Curiosidades sobre la Hyla meridionalis

Un dato que muy pocos conocen sobre la rana meridional es que, cuando esta estresada, o no siente que su hábitat es el adecuado, el color de la misma se oscurece mucho. Es un signo de que algo no va bien. Cuando esto ocurre, es necesario prestar atención a su alimentación, al terrario (sobre todo la humedad, temperatura y la búsqueda de bacterias) y a su entorno con el objetivo de localizar el problema.

Gracias a sus gomas adhesivas (que lleva en los dedos de sus extremidades) es capaz de «pegarse» a cualquier superficie. Da igual que sea horizontal o vertical, incluso puede caminar por el vidrio.

Además a pesar de ser una rana a simple vista inofensiva, en realidad es capaz de segregar una sustancia irritante al contacto con la piel. Se trata de un mecanismo de defensa que tiene para librarse de enemigos que quieran comérsela (o de quien la quiera atrapar).

Para finalizar, has de saber que el canto de la Hyla meriodionalis es uno de los más fuertes y potentes que hay. Lo utiliza sobre todo para atraer a la hembra en el momento de reproducirse, pero se puede escuchar en otros momentos del año.


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