Rana dalmatina

Características de la rana dalmatina

Dentro del reino animal de las ranas, hay algunas especies que son más conocidas que otras. En este caso, hoy queremos hablarte de la rana dalmatina, un tipo de anuro poco conocido pero que tenemos en España y convive con otras endémicas de la península.

Pero, ¿cuáles son las características de la rana dalmatina? ¿Y su alimentación y reproducción? Todo eso y mucho más es de lo que te vamos a informar a continuación.

Características de la rana dalmatina

La rana dalmatina, también conocida como rana ágil es un anuro de tamaño «medio». Puede fácilmente alcanzar los 6-12 centímetros de tamaño, dependiendo del lugar donde vive. En cuanto a su peso, puede llegar a los 40 gramos de masa corporal, mientras que las hembras alcanzarían los 65 gramos.

En cuanto a su forma, posee unas patas traseras bastante largas y robustas, razón por la que le dicen que es muy ágil, ya que es capaz de dar grandes saltos con ellas (puede llegar a saltar hasta 2 metros). La cabeza es bastante ancha y larga, y destaca en ella el hocico puntiagudo que tiene. Además, es bastante visible el tímpano, que parece como si fuera un ojo al lado de los suyos. Tiene unos ojos con el iris bicolor (por arriba dorado y por abajo marrón oscuro), y la pupila es horizontal.

En cuanto al color, suelen ser pardas o marrones, con una piel rugosa y con pliegues visibles. Además, dispone de manchas oscuras a lo largo de todo su cuerpo. En la parte del vientre este sí es claro, marfil o crema, y liso, normalmente sin manchas visibles (o muy pocas).

Macho y hembra son muy parecidos entre sí. De hecho, solo en la época reproductiva se suelen diferenciar algo debido a que los machos desarrollan callosidades nupciales de color gris en los dedos de sus patas. Algunos expertos comentan que los machos tienen unas patas traseras más gruesas que las hembras, y un diseño dorsal con más manchas oscuras que las hembras.

El comportamiento de la rana dalmatina

Como ocurre con otros anuros, tiene hábitos nocturnos más que diurnos. Por el día, suele estar escondida entre las hojas caídas de los árboles, mimetizándose con ellas, o bien oculta en troncos o zonas donde no le vayan a molestar. Y, por la noche, es cuando sale para alimentarse.

Cuando hace demasiado frío, la rana dalmatina suele invernar usando los troncos, bajo las piedras o el agua.

Son territoriales, pero en la época de reproducción, si no viven en una zona donde hay agua, emigran en busca de una para poder llevar a cabo esa parte.

Hábitat

Hábitat rana dalmatina

La rana dalmatina es en realidad un anuro presente en ciertas partes de Europa, sobre todo en la zona occidental y central del continente. Pero afortunadamente también podemos encontrarla en España. En concreto, hablamos del norte de España (se dice que vive por la zona de Cataluña y País Vasco, Navarra, Cantabria… No hay indicios de que esta rana viva en otras partes de España, por lo que solo es visible en esa parte.

Con respecto a su hábitat, le gustan los lugares boscosos, de hoja caduca sobre todo, y donde haya cerca agua. Suele vivir en zonas hasta 1000 metros de altitud, aunque lo normal es verla en lugares más cálidos, ya que el frío no lo lleva muy bien.

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Vive casi todo el tiempo en la tierra, y el agua solo lo utiliza para reproducirse. Sin embargo, sí que establece su «vivienda» en un sitio donde haya agua, sobre todo porque algunos ejemplares, sobre todo los machos, son capaces de hibernar dentro del agua.

La alimentación de la rana dalmatina

La alimentación de la rana dalmatina

La dieta de la rana dalmatina se basa en anélidos y artrópodos. Es decir, se alimenta de moscas, gusanos, mosquitos, saltamontes. etc. En general, todos los animales invertebrados son parte de su alimentación, siempre y cuando sean lo suficientemente pequeños para ella.

Su forma de cazar está relacionada con su lengua ya que embiste con ella para capturar a su presa y llevarla hasta la boca, donde da buena cuenta de su víctima impidiendo que esta escape de su agarre.

La reproducción de la rana dalmatina

La reproducción de la rana dalmatina

La reproducción de la rana dalmatina tiene lugar en primavera, si bien, según el clima, podría empezar en los meses de febrero o marzo. En ese momento, si no hay una fuente de agua cercana, las ranas emigran a zonas donde sí las haya, prefiriendo las aguas estancadas o de cauce lento antes que las rápidas. Una vez llegan, los machos son los que atraen a las hembras a través de los sonidos.

Para ello, emiten vocalizaciones diferentes con el objetivo de llamar la atención de la hembra. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, al estar desprovistos de sacos vocales, estos sonidos no se oyen demasiado, por lo que solo alcanzarán a los que estén más próximos de ellos.

Cuando una hembra muestra interés en el macho, esta se introduce en el agua y, mediante el amplexus, tiene lugar la fecundación. Esta se realiza como con otros anuros, es decir, la hembra empieza a soltar los huevos, que pueden ser entre 600 y 1000, y el macho los fecunda nada más salir.

Además, todos los huevos se juntan formando un racimo que se adhiere a la vegetación y que permanecerá ahí hasta que salgan las larvas. Estos huevos medirán entre 1,5 y 2,5 mm de diámetro, con un peso aproximado de 12,7mg, de color marrón y casi negro en la zona donde está el animal.

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En cuanto a las larvas, medirán 6,7mm y serán de color negro. Sin embargo, conforme vayan creciendo esa tonalidad irá aclarándose y tomando otros colores, ya sea marrón, pardo, claro. El vientre siempre será más claro que otra parte de su cuerpo. Además, has de saber que desarrollan dientes; sí, tiene tres filas de dientes en el labio superior y cuatro en el inferior. Estas se mantendrán durante 3-4 meses viviendo en el agua hasta que llegue la metamorfosis, momento en que abandonan el medio acuático para ser totalmente terrestres.

¿Se puede tener como mascota?

A pesar de que, según la Lista Roja, la rana dalmatina es de «preocupación menor», lo cierto es que la población de estos anuros está bajando debido a las amenazas a las que se enfrenta. Entre ellas, están los atropellos, enfermedades virales importantes, destrucción de su hábitat… De hecho, en algunas zonas, como es España, está considerada «en peligro de extinción».

Esto quiere decir que no se recomienda tener como mascota ya que necesita estar en libertad para que pueda reproducirse y no se pierda la especie.


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