- El ICS confirmó el 16 de septiembre la incidencia, localizada en zonas de uso del personal.
- Inspección el 17 de septiembre con colocación de cebos y trampas; ya se han realizado dos intervenciones.
- Se ordena cerrar una ventana exterior y se programa tratamiento ampliado y limpieza exhaustiva.
- La atención sanitaria sigue operativa y se coordina una revisión del exterior con el Ayuntamiento.

El Centre d’Atenció Primària (CAP) de Santa Coloma de Farners ha confirmado la presencia de roedores tras el aviso trasladado por su plantilla. Según el Institut Català de la Salut (ICS), la incidencia se detectó el 16 de septiembre y afecta principalmente a zonas internas de uso del personal, como los espacios de descanso y comedor.
Tras el aviso, se activó el protocolo de control de plagas y se puso en marcha una intervención específica con una empresa especializada, mientras la actividad asistencial se mantiene sin alteraciones para los usuarios.
Inspección, cronología y primeras medidas
Al día siguiente de la notificación, el 17 de septiembre, técnicos de control realizaron una inspección inicial, colocaron cebos y trampas y empezaron a monitorizar puntos de paso dentro del edificio.
Desde entonces, se han repetido las actuaciones en dos ocasiones con reposición de dispositivos y verificación de resultados, con imágenes internas que evidencian capturas en las trampas.
Como medida estructural, el ICS ha ordenado cerrar una ventana que comunica con el exterior, considerada el acceso más probable, y ha programado para los próximos días un tratamiento más amplio acompañado de una limpieza exhaustiva de todas las dependencias.
Estas actuaciones se encuadran en un plan de control integrado, que combina sellado de huecos, retirada segura de residuos y seguimiento periódico para asegurar que no persista la actividad de roedores.
Áreas afectadas y alcance de la incidencia

De acuerdo con la evaluación oficial, el impacto está acotado sobre todo a áreas internas del personal —descanso, comedor y cocina—, sin evidencia de afección a las zonas de atención clínica.
El centro ha reforzado pautas de higiene y almacenamiento, recordando a la plantilla la importancia de evitar restos de comida, asegurar contenedores y comunicar cualquier indicio de actividad.
- Almacenamiento de alimentos en recipientes cerrados.
- Gestión y retirada frecuente de residuos.
- Sellado provisional de huecos y grietas detectados.
- Notificación inmediata de rastros o incidencias.
Coordinación institucional y atención a los usuarios

El Equipo de Atención Primaria ha trasladado el incidente al consistorio y ha solicitado una revisión del entorno próximo del edificio por si fuera necesaria una intervención perimetral de control.
Las autoridades sanitarias señalan que la asistencia se presta con normalidad y que, con las medidas en curso, no se prevén repercusiones para los pacientes.
Durante los próximos días se mantendrá el seguimiento técnico con nuevos controles y, en función de los hallazgos, se decidirán actuaciones adicionales hasta dar por resuelto el episodio.
La situación queda monitorizada y en proceso de mitigación, con el objetivo de eliminar la presencia de roedores, sellar posibles accesos y asegurar que el CAP continúe operando con plenas garantías de higiene y seguridad.
