Ratas en el césped del Camp Nou: filtraciones, obras y nueva polémica para el FC Barcelona

Última actualización: 29 enero 2026
  • Aparecen ratas correteando junto al césped del Camp Nou antes del Barça-Copenhague de Champions
  • El estadio está en plena reforma y con problemas recientes de inundaciones por la lluvia
  • No es un caso aislado: ya hubo avistamientos de roedores durante las obras y en años anteriores
  • La situación llega mientras el club busca nuevas licencias y aumentar el aforo del estadio

ratas en el cesped del Camp Nou

El Camp Nou vuelve a estar en el foco mediático por motivos ajenos al balón. A las imágenes de inundaciones y goteras registradas en el reciente partido de Liga frente al Oviedo se suman ahora unos vídeos en los que se aprecia la presencia de ratas moviéndose por las inmediaciones del césped en plena previa de un encuentro de Champions.

La aparición de estos roedores en el terreno de juego del estadio azulgrana ha encendido todas las alarmas, no solo entre la afición, sino también a nivel institucional, en un momento especialmente delicado para el club, con las obras de remodelación todavía en marcha y con la entidad apurando los plazos para obtener nuevas licencias y ampliar el aforo.

Ratas a pie de césped antes del Barça-Copenhague

En las horas previas al decisivo partido de Champions League entre el FC Barcelona y el Copenhague, la señal de televisión internacional captó una escena inesperada: una rata correteando por una de las zonas exteriores de la hierba del Camp Nou, muy cerca del área en la que trabajan los equipos de retransmisión.

roedor en el cesped del Camp Nou

El vídeo, difundido por TNT Sports México en sus redes sociales, muestra al animal moviéndose con total tranquilidad junto al césped, sin ningún tipo de control aparente. La escena fue suficiente para que las imágenes se viralizaran en pocos minutos, generando comentarios, memes y críticas desde diferentes puntos de Europa y Latinoamérica.

Las tomas fueron captadas justo cuando el estadio se preparaba para acoger un duelo clave de la fase de grupos, en una jornada con múltiples partidos disputándose de forma simultánea en todo el continente, lo que amplificó todavía más la repercusión del incidente.

Lejos de tratarse de un simple detalle curioso, la secuencia ha sido interpretada como un nuevo síntoma de los problemas que arrastra el coliseo azulgrana en pleno proceso de transformación, en especial en lo relativo a la limpieza y el mantenimiento de unas instalaciones todavía en obras.

Un problema que viene de lejos

ratas en el campo del Barcelona

La presencia de ratas en el Camp Nou no es un fenómeno puntual. Ya hace meses circularon en YouTube unas grabaciones realizadas durante las obras del estadio en las que se veía a estos animales moviéndose por distintas zonas de la estructura, entre andamios, pasillos y áreas aún en construcción.

En uno de esos vídeos, subido por el canal «Ferran Barniol», se apreciaba a un roedor campando a sus anchas por las obras mientras la directiva presionaba para poder reabrir el campo cuanto antes. En ese momento, desde el club se defendía que el estadio habría estado listo para un partido de Liga si se hubieran concedido los permisos necesarios, pese a que las imágenes reflejaban deficiencias en limpieza y control de plagas.

Fuentes locales ya habían apuntado meses atrás que los roedores habían sido detectados en diferentes puntos del recinto, incluidas zonas sensibles como pasillos de acceso a las gradas o espacios VIP, coincidiendo con la presión del Barcelona hacia el Ayuntamiento para obtener la licencia de apertura parcial al público.

No es la primera vez que se habla de ratas en el entorno del Camp Nou en partidos con público y sin obras tan avanzadas. Ya en años previos, antes del inicio de la reforma actual, hubo testimonios e imágenes que mostraban estos animales moviéndose por el interior del recinto durante días de encuentro, lo que refuerza la sensación de un problema de larga duración más que de un incidente aislado.

Filtraciones, inundaciones y obras a medio hacer

El episodio de las ratas llega apenas unos días después de que el renovado Spotify Camp Nou sufriera un fuerte aguacero durante el tramo final del choque de Liga frente al Oviedo. La lluvia, acompañada por granizo en algunos momentos, provocó escenas llamativas tanto en la zona de aficionados como en los espacios de prensa.

Vídeos compartidos en redes sociales mostraron goteras considerables en distintas áreas del estadio, especialmente en las cabinas para periodistas, donde el agua caía en cascada al no existir todavía una cubierta completamente terminada. En algunos casos, los pupitres quedaron inutilizados por la cantidad de agua acumulada.

Ni siquiera el palco presidencial se libró del aguacero. El presidente Joan Laporta tuvo que soportar la tromba de agua a la vista de todos, mientras otros dirigentes se resguardaban como podían, algunos con paraguas, otros tapándose con la capucha de la chaqueta. Las imágenes circularon con rapidez y generaron críticas sobre el estado real de unos trabajos que se venden como avanzados.

Las obras de remodelación integral del Camp Nou comenzaron en junio de 2023, y el estadio reabrió de forma parcial unos dos años después para acoger encuentros del primer equipo. Pese a que poco a poco se ha ido incrementando la asistencia y el ambiente en las gradas, el recinto sigue lejos de su versión definitiva, con la cubierta total pendiente y una finalización estimada todavía a varios años vista.

En este contexto, el club está inmerso en un proceso para ampliar el aforo autorizado, pasando de unos 45.000 espectadores a alrededor de 62.000, lo que obliga a someterse de nuevo al escrutinio de las autoridades municipales y a demostrar que las condiciones de seguridad, salubridad y confort cumplen con los requisitos exigidos.

Imagen pública y presión institucional

La combinación de inundaciones, goteras y ratas visibles en televisión ha supuesto un duro golpe para la imagen internacional del FC Barcelona. El Camp Nou, tradicionalmente asociado a grandes noches europeas y a una de las atmósferas más icónicas del fútbol continental, se ha visto convertido en objeto de burla, especialmente en redes sociales.

Tras la difusión del vídeo de la rata junto al césped, no tardaron en aparecer memes y comentarios irónicos que señalaban el estado de las instalaciones, tanto desde la propia España como desde otros países europeos y latinoamericanos. Los detractores del club aprovecharon la ocasión para poner en duda la gestión de la directiva y la planificación de las obras.

Desde la presidencia, Joan Laporta había intentado rebajar la tensión generada por las filtraciones de agua explicando que el estadio está todavía en construcción y que las incidencias se irán corrigiendo sobre la marcha. En declaraciones recientes, el mandatario reconoció que una de las licencias clave previstas para principios de año se estaba retrasando, aunque insistió en que el ritmo general del proyecto es el adecuado.

Las nuevas imágenes de roedores en el césped, sin embargo, añaden presión a esa narrativa. La presencia de plagas en un gran recinto deportivo no solo afecta a la reputación, sino que también plantea interrogantes sobre los estándares de higiene y el cumplimiento de las normativas sanitarias y municipales que se exigen a este tipo de infraestructuras en España y en el resto de Europa.

En un momento en el que el club pelea por alcanzar los octavos de final de la Champions y por consolidar su proyecto económico y deportivo, episodios como este hacen que el foco se desplace del terreno de juego a la situación del estadio, lo que incrementa todavía más el escrutinio político y social alrededor de la entidad.

Un reto pendiente para la gestión del Camp Nou

La aparición de ratas en el entorno del césped, sumada a los problemas ya visibles de agua y filtraciones, retrata un escenario complejo para el Camp Nou en plena transición hacia su nueva versión. La obra de modernización es de gran envergadura y supone un desafío técnico, económico y logístico, pero al mismo tiempo exige un control estricto de elementos básicos como la limpieza, el control de plagas y el mantenimiento diario.

En otros grandes estadios europeos sometidos a reformas profundas se han registrado episodios similares, aunque habitualmente se ha intentado contener su impacto público y resolverlos con rapidez antes de que afecten a la percepción del aficionado. En el caso del Camp Nou, la reiteración de imágenes de roedores, tanto en obras como en partidos, hace que la sensación de provisionalidad se prolongue en el tiempo.

Para el Barcelona, la cuestión va más allá de la anécdota fea o del meme viral. Con la mirada puesta en nuevas licencias, en la posible ampliación del aforo y en la explotación comercial del futuro estadio, la entidad necesita demostrar que es capaz de gestionar un recinto moderno y a la altura de los estándares europeos, también en aspectos menos vistosos como la sanidad ambiental o la respuesta ante episodios meteorológicos extremos.

A día de hoy, las imágenes de ratas moviéndose por el césped del Camp Nou y de agua cayendo en cascada por las gradas y cabinas de prensa han acabado por convertirse en el símbolo de una reforma que avanza, pero que sigue dejando a la vista grietas evidentes en la gestión del día a día del estadio más emblemático del club.