Salamandra común

Vista frontal de la salamandra común donde se aprecia su morro redondeado

La salamandra común es uno de los animales rodeados de leyendas y mitos. Hay muchas referencias a este animal, a veces adorado, otras temido. Lo que sí está claro es que es, quizás, el anfibio más conocido en todo el mundo.

Tenerlo como mascota no es algo descabellado, pero sí requiere que se conozca cómo es, cómo se comporta y los cuidados que debes darle. Por eso, aquí tienes todos esos datos que buscabas ordenados por temas.

¿Cómo es la salamandra común?

Este anfibio, de nombre científico Salamandra salamandra, tiene un tamaño aproximado de entre 23 y 30 centímetros (aunque lo habitual es que no pasen de los 25). Pesa unos 40 gramos, aunque dependiendo de su alimentación y hábitat, pueden llegar a ser más pesadas o menos. Además, las hembras son más pesadas y robustas que los machos.

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Su cuerpo es bastante ancho mientras que las patas y la cola son muy cortitas. La cabeza, por su parte, es parecida al cuerpo, solo que aplanada y con un morro redondeado.

En cuanto al color, lo habitual es que sea negra con manchas amarillas, aunque pueden tener otros colores. A veces, hay ejemplares que no tienen manchas y son totalmente negros, igual que sus ojos (aunque el iris es marrón).

Por su parte, las larvas de salamandra se caracterizan por tener la cabeza mucho más ancha que el cuerpo, además de una cresta dorsocaudal que recorre la parte posterior del tronco. En las patas, pueden tener una única mancha de color más claro que el resto de su cuerpo.

La salamandra común es un anfibio sedentario y nocturno. Por la mañana suele estar escondido en piedras o troncos, mientras que por la noche es cuando tiene más movimiento, principalmente para alimentarse.

¿Dónde vive la salamandra común?

La salamandra común suele vivir en Europa, y se distribuye por Portugal, Francia, Italia, Grecia, Rumania, Polonia y Alemania. Sus mayores peligros son el cambio climático que afecta a su hábitat y que hace que algunas subespecies estén amenazadas.

Otro de los problemas es la enfermedad quitridiomicosis, una infección provocada por un hongo que afecta a los anfibios en general (sapos, ranas, tritones, etc.). Esto ha afectado sobre todo a los ejemplares de salamandra de América y de Autralia.

Salamandra común con su característico color

Tipos de salamandras en España

En todo el mundo hay más de 500 especies que son clasificadas como salamandras. Sin embargo, centrándonos en España, nos encontramos con seis especies:

Salamandra común

Es la más conocida, que se distribuye no solo por España (sobre todo por la zona de Galicia y Extremadura, sino por otros países cercanos como es Portugal.

Salamandra fastuosa

Se puede localizar por la zona norte de España (Galicia, País Vasco, Cantabria, Asturias y parte de los Pirineos). Es muy parecida solo que, en lugar de ser negra con manchas amarillas, sus colores se distribuyen por líneas gruesas.

Salamandra pigmea

Más conocida como tritón pigmeo, está en el norte de España y en Francia. Es de color verdoso con manchas negras.

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Salamandra morenica

Originaria de la zona de Andalucía, llama la atención por el color de su cuerpo: negro con manchas en amarillo y rojo, algunas de ellas simulando flores.

Salamandra del Montseny

O tritón del Montseny, corresponde a la sierra del Montseny, en Cataluña. Está en peligro de extinción y es una de las salamandras más pequeñas del mundo. Es de color pardo con algunas manchas amarillas al lado de la cola.

Gallipato

Suele vivir en el agua y tiene un color prácticamente negro. También se le conoce como tritón y es uno de los más grandes de Europa ya que alcanza fácilmente los 30 centímetros.

¿Cómo cuidar a una salamandra?

La salamandra común no suele ser una mascota habitual, pero hay algunos que se decantan por ella por el fácil mantenimiento que tiene. Eso sí, conviene conocer los cuidados que precisa este anfibio, como su alimentación, alojamiento, reproducción, etc.

Salamandra común en su hábitat natural

¿Qué come una salamandra?

La salamandra común es un animal insectívoro, por lo que come grillos, babosas, lombrices, hormigas, etc. Conviene darles de comer por la noche, ya que es cuando están más activas.

Además, es importante aportarles vitaminas y calcio, así como agua que se debe cambiar a diario.

La ‘casa’ de la salamandra

El mejor lugar donde tener una salamandra común es un terrario que simule el hábitat habitual si estuviera libre. Es importante que tenga humedad, para la cual se debe poner un sustrato que esté humedecido así como plantas o ramas que ayuden a mantener esa humedad.

Además, conviene que haya piedras, maderas, etc. que simulen el medio natural, además de que tenga lugares donde poder esconderse o descansar.

En cuanto a la temperatura, esta ha de estar entre los 8 y 15 grados. Por eso, en ocasiones harán falta calentadores o sistemas de lluvia para subir o bajar la temperatura y que la humedad se mantenga.

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Finalmente, poner un plato o una bañera con agua es una buena idea para que sea el animal el que pueda refrescarse y controlar su humedad.

A la hora de limpiar su terrario, es importante que solo lo hagas con agua y jabón suave. Este agua conviene que no lleve cloro, ya que puede hacerla enfermar.

Reproducción de la salamandra común

La reproducción de la salamandra común no tiene mucho problema en cautividad. En el momento que se produce, alrededor de los 3-4 años que es cuando alcanzan su madurez sexual, y se está entre otoño a final de primavera, al macho se le inflama una glándula (que es la que le distingue de las hembras). En ella lleva espermatóforo, es decir, el esperma que usa para cortejar a la hembra y acoplarse después.

Dependiendo de que se le proporcione un medio húmedo y agua, la salamandra común puede reproducirse de manera vivípara u ovovivípara, es decir, teniendo crías en tierra (de 2 a 8) metamorfoseadas; o bien larvas que vivirán unos 6 meses en el agua hasta que salgan y lleven a cabo su metamorfosis.

Para cuidar a las larvas será necesario un alimento especial. En este estado se alimentan de insectos acuáticos. Además, se debe tener cuidado con los ejemplares adultos ya que, si escasean los alimentos, podrían comerse a las larvas.

Curiosidades de la salamandra común

curiosidades de la salamandra común

Una de las curiosidades que más llama la atención es que la salamandra común genera neurotoxinas. ¿Es venenosa la salamandra común? Pues, puede serlo. Cuando se siente en peligro, por ejemplo por depredadores, segrega las neurotoxinas en todo su cuerpo. Al tocarla un ser humano, puede sentir que la piel le arde. Sin embargo, si es una persona muy sensible, o un niño, la reacción serían aún más grave, con casos de falta de aire, náuseas o vómitos.

La salamandra común se caracteriza por sus manchas amarillas, sin embargo, estas también podrían ser naranjas o rojizas. Además, ese color, así como la estructura de la piel, no depende tanto de los progenitores, sino más bien del hábitat en el que vive. Esto es porque se adapta para tener mayor probabilidad de supervivencia. Ahora bien, esos colores sí que pueden advertir de si el anfibio es más o menos venenoso.

Otra curiosidad sobre la salamandra común es el ser capaz de regenerar partes que pueda perder. Es decir, si se le corta la cola o una pata, este anfibio puede regenerar la extremidad en cuestión de días o semanas.


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