Salamandra roja

cómo es la salamandra roja

La salamandra roja es uno de los anfibios de la familia de las salamandras que más llama la atención por ese tono rojo de su piel.

Si quieres conocer más de esta insólita salamandra roja, cómo son, su hábitat natural, lo que come o cómo se reproduce, no dejes de leernos. Te contaremos además todos los cuidados que necesita para tenerla como mascota.

Características de la salamandra roja

La salamandra roja, conocida también por su nombre científico, Pseudotriton ruber, es un animal que puede llegar a medir entre 12 y 18 centímetros de longitud. Dispone de un cuerpo fuerte caracterizado por un color rojo intenso, marcado también con unas manchas negras. Esto es quizá lo más llamativo de este anfibio, ya que su tonalidad roja es muy brillante y le hace destacar.

En cuanto a la cabeza, es algo más pequeña que el resto de su cuerpo, con unos ojos también diminutos. Lo mismo les ocurre a las patas, que son bastante cortitas si tenemos en cuenta su propio cuerpo.

Una curiosidad que llama la atención de la salamandra roja es que no dispone de pulmones. De hecho, la respiración la hace a través de su piel, es decir, de manera cutánea.

Este anfibio es un animal de hábitos nocturnos. Por el día, suele pasar la mayor parte del tiempo dormida o escondida en su hábitat para, por la noche, salir a explorar así como a alimentarse. Le gusta estar en zonas cercanas al agua y son muy territoriales por lo que requiere de un gran espacio para que no se generen problemas.

Hábitat

La salamandra roja es oriunda de Estados Unidos. De hecho, es complicado encontrarla en otras zonas del mundo, y, dentro de este país, es la parte del costado atlántico donde suele estar casi todas las especies (pero no en la costa).

Le gusta vivir en bosques, matorrales… pero con la características de que haya fuentes de agua cercana, sobre todo de ríos. De hecho, sus casas suelen ubicarlas lo más próximas al agua, bien bajo las rocas o bien en la hojarasca. Esto es debido a que el líquido forma parte de su propia reproducción.

Tipos de salamandra roja

Tipos de salamandra roja

Se reconocen cuatro subespecies de salamandra roja, pero todas ellas están en Estados Unidos. De hecho, cada una ocupa una zona concreta.

  • Salamandra roja del norte. Se caracteriza por un color rojizo que tiende al anaranjado, conservando, eso sí, las típicas manchas negras de su especie. Es la más común y conocida, y se ubica desde Nueva York y Ohio al noreste de Alabama y en Michigan.
  • Salamandra roja Blue Ridge. Es un poco más pequeña y no tiene las manchas negras en la barbilla ni en la cola. Suele vivir a más de 1500 metros del nivel del mar, sobre todo, y de ahí su nombre, en las montañas Blue Ridge de Virginia.
  • Salamandra roja Blackchin. Tiene dos zonas negras en su cuerpo, debejo de la barbilla y en todo el lomo hasta la punta de la cola (en una línea negra más o menos ancha). Vive, igual que la anterior, en las Montañas Blue Ridge.
  • Salamandra roja del sur. Puede tener una tonalidad de color rosita o salmón con manchas blancas, sobre todo en la parte de la cabeza. Se encuentra en la zona de Carolina del Sur, Kentucky, Louisiana…

Cuidados de la salamandra roja

Has de saber que la salamandra roja se puede tener en cautividad como mascota. Si bien es difícil encontrar ejemplares, ya que son animales que, como hemos visto, solo están en una zona concreta del mundo; no es imposible.

Pero, para que viva feliz y se desarrolle, necesita que le proporciones unos buenos cuidados. Y entre ellos, están los siguientes:

El terrario

Debido a que la salamandra roja es un animal muy territorial, a la hora de convivir necesita un espacio bastante amplio para no provocar peleas entre los ejemplares. Como guía, has de saber que, si se quieren tener cuatro ejemplares (a ser posible más hembras que machos), el terrario debe ser de, al menos, unos 200 litros.

Dentro del mismo hay que adaptar una zona para tierra, compuesta sobre todo de musgo y de hojarasca, el hábitat natural de esta salamandra. Coloca también algunos helechos o plantas de hojas anchas para que se puedan ocultar en ellas. Debes preservar la humedad en esta zona.

Por otro lado, has de delimitar la zona de agua, con unos 15 centímetros de profundidad que sea fácil de acceder y que tengan plantas. Debes controlar la temperatura del agua para que esté entre 15 y 20 grados centígrados. Además, ha de mantenerse limpia siempre.

La salamandra roja no tolera temperaturas más allá de 24 grados, ya que puede enfermarse. De ahí la importancia de controlar la humedad y la temperatura en el terrario.

La alimentación de la salamandra roja

La alimentación de la salamandra roja

La alimentación de este anfibio consiste sobre todo en insectos, lombrices, caracoles, crustáceos, arañas, o incluso salamandras más pequeñas ya que pueden llegar al canibalismo. Su forma de cazar es muy similar a la de otras salamandras; se acerca poco a poco a sus víctimas y se lanzan a por ellas para meterlas en la boca y comérselas.

En cautividad, necesitan, además del alimento que se les proporcione, unas vitaminas y calcio extra para que todas sus necesidades nutricionales estén completas, sobre todo si vive en una zona donde la luz del sol no le da demasiado.

La reproducción de la salamandra roja

La reproducción de la salamandra roja tiene lugar durante los meses de primavera y otoño, principalmente con temperaturas bastante bajas (en torno a 5 grados). Es en ese tiempo cuando los machos empiezan a buscar a las hembras. Su cortejo es bastante llamativo ya que, cuando un macho está interesado en la hembra, se acerca y frota su hocico con el de ella, así como la barbilla y las mejillas. Si lo acepta, el macho mueve la cabeza y el cuerpo debajo de la barbilla y empieza a hacer ondulaciones. Ambos ejemplares se levantan entre sí para que el macho deposite el esperma en la tierra, y la hembra lo recogerá acto seguido, pudiendo almacenarlo durante bastante tiempo.

Los huevos de salamandra roja se suelen poner en otoño o primeros de invierno, entre 30 y 130 huevos, en una zona acuática, protegidos con las rocas. Cuando las larvas salen, permanecerán en ese estado unos 2-3 años, momento que, en verano, se producirá la metamorfosis.


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