- Una pitón de alfombra australiana de unos dos metros fue localizada en la colonia Zedec Santa Fe, alcaldía Álvaro Obregón.
- Trabajadores de SEDEMA la encontraron durante labores de limpieza y alertaron a la Policía Bancaria e Industrial.
- Elementos de la SSC y de Protección Civil aplicaron protocolos de manejo de fauna silvestre y la trasladaron con veterinarios.
- Autoridades sospechan que el reptil era una mascota exótica y piden reportar avistamientos sin intentar capturas por cuenta propia.

La aparición de una pitón de alfombra australiana en plena vía pública de Santa Fe, una de las zonas más urbanizadas de la Ciudad de México, ha encendido las alarmas sobre la presencia de fauna exótica en entornos urbanos. El ejemplar, de alrededor de dos metros de longitud, fue hallado en la colonia Zedec Santa Fe, en la alcaldía Álvaro Obregón, y provocó la movilización inmediata de diversos cuerpos de emergencia.
El reptil fue detectado mientras se llevaban a cabo trabajos de limpieza y mantenimiento en la vía pública, lo que sorprendió tanto a los operarios como a las autoridades por tratarse de una especie no nativa del país y poco habitual en la calle. Aunque se trata de una serpiente no venenosa, su tamaño y fuerza pueden representar un riesgo si se siente acorralada o manipulada de forma inadecuada.
Cómo se encontró la pitón en las calles de Santa Fe
De acuerdo con los primeros informes oficiales, la serpiente fue localizada en la intersección de las avenidas Javier Barros Sierra y Santa Fe, una zona con intenso tráfico vehicular y peatonal. Allí, personal de la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) de la Ciudad de México realizaba labores rutinarias de limpieza cuando se topó con el animal.
Una joven de 26 años, identificada como supervisora de SEDEMA, fue quien dio la voz de alarma. Tras percatarse de la presencia del reptil y valorar su tamaño, la funcionaria decidió pedir ayuda de inmediato a los agentes que patrullaban la zona para evitar que alguien intentara capturarlo por su cuenta o que el ejemplar se desplazara hacia una zona más concurrida.
En ese momento, elementos de la Policía Bancaria e Industrial (PBI), adscritos a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, se encontraban realizando recorridos de seguridad y vigilancia en el área. Tras recibir el reporte, acudieron al punto señalado para verificar la situación y activar los protocolos correspondientes.
La presencia de una serpiente de cerca de dos metros en una colonia de alta densidad urbana generó preocupación en el entorno, no solo por el posible peligro para las personas cercanas, sino también por la necesidad de manipular al ejemplar de manera adecuada para evitar lesiones al animal.
Según los reportes, los trabajadores detectaron a la pitón entre la vegetación y elementos del mobiliario urbano, lo que dificultó inicialmente valorar su tamaño real. Sin embargo, al confirmar que se trataba de un animal de gran longitud, se optó por mantener la distancia y esperar la llegada de personal capacitado para su captura.
Actuación de la Policía Bancaria e Industrial y Protección Civil
Una vez en el lugar, los agentes de la PBI procedieron a aplicar los protocolos de manejo de fauna silvestre, priorizando la seguridad de los transeúntes y del propio reptil. Con las precauciones necesarias, lograron sujetar a la serpiente utilizando métodos improvisados pero controlados, evitando movimientos bruscos que pudieran alterar al ejemplar.
Los policías utilizaron un trapo y una bolsa resistente de plástico para contener temporalmente al animal, mientras solicitaban el apoyo de equipos especializados. Esta medida permitió mantenerlo inmovilizado de forma provisional y alejándolo del flujo de personas y vehículos hasta la llegada de Protección Civil.
Minutos más tarde, personal de Protección Civil de la Ciudad de México acudió a la intersección señalada para hacerse cargo del operativo. Los especialistas se encargaron de revisar al animal de forma visual y confirmar su identificación taxonómica, descartando en primer término que se tratase de una especie venenosa.
Tras esta revisión inicial, los técnicos determinaron que el ejemplar correspondía a una pitón de alfombra australiana (Morelia spilota), una serpiente constrictora originaria de Oceanía, muy apreciada en el comercio de mascotas exóticas pero completamente ajena a los ecosistemas mexicanos. Aunque no posee veneno, su fuerza y tamaño pueden hacerla peligrosa si se la manipula sin experiencia.
Una vez identificada, la pitón fue colocada en un contenedor o balde transportador especializado, diseñado para el traslado seguro de fauna de este tipo. Desde allí fue trasladada bajo supervisión hasta instalaciones de la demarcación donde médicos veterinarios deben valorar su estado de salud y condiciones generales.
Origen del ejemplar y posibles causas de su presencia en la vía pública
Las autoridades locales han reconocido que, hasta el momento, no se tiene certeza de cómo llegó la pitón a la colonia Zedec Santa Fe. Dado que no se trata de una especie propia de México, la principal hipótesis apunta a que el animal habría sido mantenido en cautiverio como mascota y, por alguna razón, terminó en la calle, similar a otros casos de pitones en entornos urbanos.
Entre las posibilidades que se barajan se encuentran un escape accidental del domicilio de su propietario, el abandono deliberado por parte de alguien que ya no podía hacerse cargo del animal o incluso el manejo inadecuado durante su transporte. Este tipo de casos se ha vuelto relativamente más frecuente en grandes ciudades donde proliferan las mascotas exóticas.
La pitón de alfombra australiana es una especie que, aunque no es venenosa, puede alcanzar longitudes considerables y requiere cuidados muy específicos en cautiverio: espacio suficiente, condiciones ambientales adecuadas y una alimentación controlada. Cuando estos requisitos no se cumplen, algunos propietarios recurren a deshacerse del animal, a veces dejándolo en espacios públicos.
Este tipo de prácticas supone un doble problema: por un lado, pone en riesgo a la población que no está habituada a convivir con reptiles de gran tamaño y puede reaccionar con miedo o violencia; por otro, afecta al bienestar del propio ejemplar, que queda expuesto a atropellos, agresiones o a condiciones ambientales poco apropiadas.
En este contexto, las autoridades subrayan que la tenencia de fauna silvestre o exótica está regulada y, en muchos casos, limitada por la normativa ambiental. La adquisición irresponsable de este tipo de animales, sin la documentación necesaria y sin garantías de bienestar, puede derivar en situaciones de abandono como la registrada en Santa Fe.
Evaluación veterinaria y destino de la pitón asegurada
Tras su captura segura, la serpiente fue trasladada a instalaciones de la demarcación donde médicos veterinarios especializados serían los encargados de llevar a cabo una revisión completa. Esta evaluación incluye la comprobación de su estado nutricional, la búsqueda de posibles lesiones y la detección de enfermedades.
Una vez que se determine el estado general de la pitón, el siguiente paso será definir su destino final en coordinación con las autoridades ambientales competentes. Entre las opciones habituales en estos casos se encuentran su traslado a centros de conservación, zoológicos autorizados o instalaciones especializadas en el resguardo de fauna exótica.
Al tratarse de una especie no nativa, la liberación en ambientes naturales de México queda prácticamente descartada, ya que podría generar desequilibrios ecológicos si llegara a adaptarse al entorno. Por ello, el criterio principal es asegurar que el ejemplar permanezca en un lugar donde pueda recibir cuidados adecuados y no represente un riesgo para el medio ambiente ni para las personas.
Durante este proceso, las autoridades también pueden intentar rastrear el posible origen del animal, revisando si existe alguna denuncia previa, registro de mascotas exóticas en la zona o reportes de extravío. En caso de identificarse a un propietario responsable, podrían derivarse sanciones administrativas por manejo inadecuado de fauna silvestre.
Este tipo de intervenciones busca no solo resolver el caso concreto, sino también reforzar la vigilancia sobre el comercio y tenencia de especies exóticas, con el objetivo de prevenir nuevos episodios de animales abandonados en plena ciudad.
Recomendaciones a la ciudadanía ante el avistamiento de fauna silvestre
Tanto la Secretaría de Seguridad Ciudadana como la Secretaría del Medio Ambiente han aprovechado este suceso para recordar a la población qué hacer si se encuentra con un animal silvestre o exótico fuera de su hábitat. La principal recomendación es no intentar capturarlo, no molestarlo y mantener una distancia prudente.
Las autoridades insisten en que no se debe atacar ni manipular a estos animales, incluso si parecen inofensivos o están aparentemente quietos. Un manejo inexperto puede provocar reacciones defensivas por parte del ejemplar y desencadenar mordeduras, golpes o accidentes, además de causarle estrés o daños al propio animal.
En caso de avistamiento, lo adecuado es contactar de inmediato con los números de emergencia locales o con los servicios de protección animal y protección civil, proporcionando la ubicación precisa y, en la medida de lo posible, una descripción general del ejemplar observado.
Este tipo de actuaciones coordinadas con cuerpos especializados permite garantizar un manejo más seguro y profesional de la fauna, reduciendo riesgos tanto para la ciudadanía como para los animales implicados. Además, genera registros útiles para las autoridades sobre la presencia de especies no habituales en determinadas zonas.
El caso de la pitón de alfombra australiana localizada en Santa Fe sirve también para recordar que la posesión de mascotas exóticas implica una responsabilidad añadida. No solo es imprescindible contar con la documentación y permisos necesarios, sino también tener claro que el bienestar del animal depende por completo de los cuidados que reciba durante toda su vida.
Lo ocurrido en la colonia Zedec Santa Fe ilustra cómo la presencia de fauna exótica en áreas urbanas densamente pobladas puede desencadenar operativos complejos y generar inquietud entre la población, aun cuando el ejemplar no sea venenoso. La rápida reacción de los trabajadores de SEDEMA, de la Policía Bancaria e Industrial, de Protección Civil y de los servicios veterinarios permitió contener la situación sin incidentes, pero también pone sobre la mesa la necesidad de un mayor control y concienciación sobre la tenencia responsable de este tipo de animales en la ciudad.
