Serpiente bastarda

Características de la serpiente bastarda

El reino animal de las serpientes es bastante rico en cuanto a especies de estos reptiles. Sin embargo, en ocasiones nos encontramos con algunos ejemplares que nos llaman la atención. Tal es el caso de la serpiente bastarda.

Se trata de un animal que tenemos presente en España y también en parte de Europa. Si quieres conocer las características de la serpiente bastarda, su comportamiento, dónde puedes encontrarla, de qué se alimenta o cómo se reproduce, aquí tienes toda la información que necesitas sobre ella.

Características de la serpiente bastarda

La serpiente bastarda, también conocida como culebra bastarda, o culebra de Montpellier, de nombre científico Malpolon Monspessulanus, es en realidad un reptil venenoso, pero no peligroso para el hombre. Puede alcanzar fácilmente los 2 metros de longitud, aunque hay ejemplares que han superado en medio metro esa cifra. Por su parte, llega a pesar los 3 kilos.

Lo más característico de esta serpiente son sus dientes, ya que los tiene en la parte posterior de la mandíbula superior (en el maxilar superior). Además, su cabeza difiere de otros reptiles, porque tiene unos ojos grandes y con unas escamas que sobresalen sobre ellos a modo de cejas, lo que le otorga al animal de una mirada muy penetrante y curiosa. Es de forma alargada y tiene un hocico puntiagudo.

En cuanto a su cuerpo, este es bastante alargado, con una cola fina y muy larga. Las escamas que cubren el cuerpo de la serpiente se dividen en dos: por un lado, 8 escamas supralabiales, por otro, hasta 189 escamas ventrales. Estas son lisas, con algunos pequeños arcos, que forman entre 17-18 filas en el centro del cuerpo. Su colorido, suele ser uniforme y este va entre el verde oliva y el pardo con algunas manchas negras muy características. Sin embargo, en la parte del vientre, el color es amarillo claro mientras que, la zona anterior, es gris opaco.

El comportamiento de la serpiente bastarda

El comportamiento de la serpiente bastarda

La serpiente bastarda se puede calificar como activa, rápida y agresiva. Al contrario que otros reptiles, en este caso es de hábitos diurnos y, a pesar de su peso y longitud, se puede mover de forma muy rápida desplazándose a gran velocidad.

A pesar de que no es trepadora, en los meses de verano sí que suele subirse a los árboles mientras que, de octubre a marzo, tiene un comportamiento de hibernación, lo que hace que busque una zona donde no vaya a ser molestada para pasar los meses de más frío.

Si la serpiente se ve amenazada, o se entra en su espacio, esta es capaz de erguirse como hacen otras serpientes (cobras) para que su tamaño intimide a los demás y estos se alejen. Además, emite un sonido siseantes a fin de que el enemigo desista. Sin embargo, si este no lo hace, o intuye que debe atacar, lo hará sin dudar un momento. Gracias a sus colmillos que eyaculan veneno, puede matar a sus presas fácilmente. En el caso del hombre, debido a la localización de esos colmillos, y a que su boca no es demasiado grande, no llega a morder con ellos, pero hay casos en los que sí ha ocurrido. Afortunadamente, el veneno no es demasiado peligroso para la vida del ser humano.

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En caso de que se sufra la picadura de una serpiente bastarda, entre los síntomas que se experimentan está la inflamación local (en la zona donde se ha producido el mordisco), dolor, posibilidad de un edema (acumulación de líquido), o de una linfangitis (inflamación de los canales linfáticos), síntomas neurológicos como hormigueo, adormecimiento, problemas para tragar o para respirar, e incluso una parálisis leve. Todos estos síntomas son pasajeros. Y es que, a pesar de que el veneno no es muy tóxico, sí que requiere de un tratamiento médico para curar los problemas que pueda provocar esta serpiente.

Hábitat

La serpiente bastarda no se sabe a ciencia cierta cuál es su origen, pero según los estudios de su genética parece que los expertos coinciden en que esta es originaria de la zona del Magreb. De ahí, emigró a Europa, donde ahora mismo está muy asentada en la Península Ibérica (salvo por la parte occidental superior de España), y por parte de Francia.

En el caso de España, donde está más presente es el la zona mediterránea. Le gusta vivir tanto en las dunas costeras como también en las montañas, sobre todo en zonas de matorrales, bosques mixtos de pinares, riberas o en zonas donde haya lugares para refugiarse, ya sea setos, muros, etc.

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Al igual que otras especies de serpiente, la serpiente bastarda busca el calor, pero ha sido capaz de adaptarse a vivir hasta los 1.500 metros de altitud. Solo en Cantabria y los Pirineos carecen de este reptil.

La alimentación de la serpiente bastarda

La alimentación de la serpiente bastarda

La dieta de la serpiente bastarda se compone de reptiles pequeños, como son lagartijas, salamanquesas, ratones, conejos, pájaros… De hecho, es capaz de enfrentarse a animales de gran tamaño para ella.

Tiene una forma peculiar de cazar y es que, en lugar de hacerlo como otros reptiles, lo que hace es sujetar a su presa con la boca para poder morderla con los colmillos. Seguidamente la suelta y espera a que el veneno haga efecto en el animal para engullirla acto seguido. Por eso, para ella es muy importante el controlar durante unos segundos a su víctima a fin de que los colmillos puedan alcanzar una parte de esta donde clavarse para que el veneno entre en ella.

La reproducción de la culebra bastarda

La reproducción de la serpiente bastarda

Una serpiente bastarda alcanza su madurez sexual cuando tiene el tamaño idóneo, siendo las hembras bastante más grandes que los machos. La cópula se produce entre los meses de abril-mayo mientras que la puesta se produce en el mes de junio. En esa época la hembra es capaz de poner hasta 18 huevos (lo normal es que sean entre 4 y 18). La eclosión  tendrá lugar entre agosto y septiembre. Estos tienen una forma alargada y miden unos 4 centímetros de diámetro. Los ubicará en zonas cálidas para que mantengan la temperatura.

Las crías cuando nacen miden aproximadamente 25 centímetros. Igual que sus progenitores, son reptiles muy agresivos y ágiles, y no dudarán en atacar a las presas para alimentarse de ellas.


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