Serpiente del maíz

características de la serpiente del maíz

La serpiente del maíz es uno de los reptiles que más se elije para tener como mascota por su falta de veneno y su docilidad.

Si quieres conocer cómo es la serpiente del maíz, su hábitat y los cuidados que necesita en cautividad, no dudes en echarle un vistazo a lo que hemos preparado.

Cómo es la serpiente de maíz

La serpiente del maíz, conocida como Phantherophis guttatus o Elaphe guttata, es una serpiente que pertenece a la familia de las culebras. Se caracteriza por no tener veneno y ser una de las más dóciles del reino de las serpientes. Es solitaria y muy fácil de domesticar y de tener como mascota.

Puede medir desde los 50 centímetros hasta casi los 2 metros de longitud. Su cabeza es plana y redondeada, con unos ojos llamativos y de pupilas redondas. Sin embargo, tiene una vista muy pobre y se defiende por el olfato percibiendo el ambiente que la rodea.

En cuanto a su color, este es variado, pudiendo tener tonalidades naranjas, beige, rojas, marrones, negras, etc. Su cuerpo crea un patrón de manchas, franjas y rayas a todo lo largo y son muy vistosos pero se camuflan fácilmente a través del follaje de los árboles y plantas.

En libertad, la serpiente del maíz tiene una esperanza de vida de unos 10 años. Sin embargo, en cautividad es bastante mayor, pudiendo alcanzar fácilmente los 20-25 años.

Hábitat

La serpiente del maíz es originaria de América, concretamente de Maryland y de Nueva Jersey, aunque algunos ejemplares han llegado hasta México. Por su parte, la subespecie Elaphe guttata emoryi sí se extiende por otros territorios como son Texas, el norte de México, Kansas y Misuri.

Le gusta vivir en lugares que sean campos de cultivo, pero también en zonas de caza o incluso en edificios o terrenos abandonados ya que se sienten seguras en esos lugares. Debido a su adaptación y colonización, son una especie considerada invasora y se intenta no introducir en otros lugares para evitar que puedan acabar con los hábitats, ecosistemas o incluso otras especies.

Cuidados de la serpiente del maíz

Cuidados de la serpiente de maíz

Tener como mascota una serpiente de maíz es una gran responsabilidad. No porque sea un animal salvaje, sino porque hay que tener cuidado de que esta no se escape y provoca una invasión que acabe con especies locales o habitats que pongan en peligro a los animales del país.

Por eso, aquí te contamos cuáles son sus necesidades.

El terrario

Es importante que, si tienes una serpiente del maíz, el terrario sea de un mínimo de 80 litros. Si es más grande, incluso mejor. Lo que sí debes cerciorarte es de que tiene una tapa segura, a prueba de fugas y, a poder ser, aplicando otros sistemas para evitar que la serpiente se escape.

Uno de los comportamientos de este tipo de serpiente es el de empujar contra la tapa para encontrar una salida. Solo necesita el espacio justo para que quepa la cabeza, de tal forma que el cuerpo le seguirá. Por eso, hay que tener mucho cuidado en este sentido. Además, si ves que lo hace a menudo, puede herirse, con lo que necesitarás tratarla para evitar infecciones.

El terrario necesita un sustrato para el suelo. Se recomienda que sea tipo manta. Puedes colocar de madera, de cáñamo, de turba… No escojas solo uno, ya que a este animal le gusta tener varios ambientes dentro de su propio terrario.

Necesitarás una iluminación UVB para que le dé calor, además de introducir dentro del terrario una manta térmica o una piedra a un lado del mismo. Conviene que dentro del terrario haya varias temperaturas ya que así se puede regular mejor. En general, la temperatura que debe haber estará entre los 23 y los 30 grados. Por la noche, esta puede bajar hasta los 21 grados. Además, necesitas controlar los ciclos de día y noche, y para ello, tendrás que colocar una bombilla de luz natural.

No te olvides de controlar la humedad, ya que precisan de un 40-50% de la misma.

¿Qué comen las serpientes del maíz?

¿Qué comen las serpientes del maíz?

La serpiente del maíz es un animal carnívoro y, dentro del mismo, come de «todo», siempre y cuando sea animal. Es decir, es capaz de comer roedores (que es lo que más se le da), reptiles, anfibios, mamíferos pequeños, invertebrados…

En cautividad, si es joven, se alimenta de grillos, gusanos o escarabajos; si es adulta, pasa a roedores, lagartijas, murciélagos, ranas, peces o aves pequeñas. Lo habitual es darle roedores pues es lo que más come.

Su comida no es a diario sino que suelen comer más o menos cada 10 días y, al contrario que con otros animales, el alimento es mejor que esté ya muerto porque, como la serpiente del maíz no tiene veneno, mata por constricción y puede sufrir heridas por parte de su presa al intentar escapar de ella.

No es de las que come animales muy grandes. De hecho, hay que basarse en el tamaño de la serpiente ya que, si come un animal demasiado grande, puede vomitarlo al poco tiempo, y suponer un problema tanto de alimentación como de higiene y limpieza del terrario.

Cómo es la reproducción de la serpiente del maíz

La serpiente del maíz madura sexualmente a los 16-18 meses y a partir de ese momento pueden reproducirse. Para hacerlo, las hembras liberan feromonas que hacen que los machos se vuelvan algo más agresivos y compitan entre sí para ver quién se queda con la hembra. Esto suele producirse en los meses de primavera.

Una vez se produce el apareamiento, la hembra tardará un tiempo en dejar los huevos mientras que el macho se marchará en el momento de la puesta para no volverá a coincidir con ellos.

La puesta de huevos está compuesta de unos 10-15 huevos colocados sobre todo en madrigueras o en huecos de troncos para protegerlos de posibles depredadores, además de intentar mantener la temperatura y la humedad.

Tras dos meses, eclosionan (normalmente entre julio y septiembre) y deben valerse por sí mismas ya que la hembra tampoco se ocupará de las crías.

Cómo comprar una serpiente del maíz

Cómo comprar una serpiente del maíz

Si quieres tener como mascota este animal, debes siempre escoger el lugar donde vas a hacer la compra. No conviene comprar a lo loco sino informarte de la persona que las vende, y de todas las necesidades que precisa.

Además, conviene que sepas la edad del animal, cuándo la compraron (o cuándo nació), cuánto come a la semana, qué tipo de presas le dan, etc. Todo eso hará que la serpiente no sufra un cambio brusco al pasar a tus manos y, de esa manera, no vaya a enfermar.

En cuanto a comprarla, fíjate bien que tenga el cuerpo liso y rollizo. Que no tenga heridas ni cortes que sean visibles y, sobre todo, que su lengua se mueva y los ojos estén brillantes y en alerta. Por último, no te olvides de verificar que no tenga garrapatas ni ácaros ya que pueden implicar que la serpiente esté enferma, o lo haga en poco tiempo.


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