Serpiente voladora

Características de la serpiente voladora

Muchas veces, la frase ‘hasta que los cerdos vuelen’ se utiliza para decir algo que no se cree probable que vaya a ocurrir. Y en este caso, con la serpiente voladora, tenemos un animal que no es habitual verlo por el cielo, sino reptando por el suelo. Sin embargo, existe.

Si quieres saber más sobre la serpiente voladora, las características que tiene, su hábitat natural, el tipo de alimentación de la que se nutre, o la reproducción, aquí encontrarás toda la información que demandas.

Características de la serpiente voladora

La serpiente voladora, de nombre científico Chrysopelea, es un reptil considerado no muy venenoso. Puede llegar a medir un metro en su forma adulta, aunque algunas veces lo superan. Lo que sí llama mucho más la atención son los colores de su cuerpo, ya que tiene un patrón que va del rojo, naranja, amarillo, verde y negro.

Su cabeza es alargada y plana, donde destacan los ojos, que son grandes y redondeados, de color negro.

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La facilidad para ‘volar’ le viene debido a la flexibilidad que tiene en su cuerpo, sobre todo en la parte ventral, ya que es capaz de doblarse de tal forma que se impulsa de esa manera y al mismo tiempo puede planear y girar en pleno aire. En otras palabras, hablamos de que puede llegar a dominar hacia dónde quiere volar y cambiar de dirección en caso de que sea necesario. Por ello, las escamas de la serpiente son muy diferentes a las de otras serpientes, permitiéndoles el trepar por los troncos de los árboles o incluso moverse con mayor facilidad que otros.

Tiene una esperanza de vida de unos 13 años.

El comportamiento de la serpiente voladora

Esta serpiente, como muchos otros reptiles, es un animal más diurno que nocturno. Se pasa el día ‘volando’.

Y es esa técnica de vuelo la que fascina tanto. Para ello, lo que hace es combar los músculos de su cuerpo. De hecho, es capaz de recorrer distancias de hasta más de 100 metros. Según los científicos, esto es debido a que la serpiente voladora despliega la zona de las costillas, aplanándose en pleno vuelo para ser más ancha. Además, como puede ponerse de forma cóncava, eso le permite aumentar la eficacia de su vuelo, pudiendo estar más tiempo en el aire, corregir la dirección, e incluso capturar alguna presa en el cielo.

Hábitat

La serpiente voladora es originaria del sudeste de Asia. Pero también la puedes encontrar en la India o en las Islas Melanesia (Nueva Guinea).

Su forma de vida se caracteriza por vivir en los árboles, ya que rara vez baja a la superficie. Por eso, le gusta vivir en zonas boscosas, con bastante vegetación. Ahora bien, no quiere decir que no la puedas encontrar en jardines y parques, sobre todo si estos tienen árboles.

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Debido a su estilo de vida arborícola, permanecen todo el tiempo en lo alto de los árboles. Por ejemplo, les encanta el cocotero, ya que descansan en la zona más alta del mismo.

Tipos de serpientes voladoras

Tipos de serpientes voladoras

En la actualidad, existen cinco tipos de serpientes voladoras en el mundo. Todas ellas son arbóreas, y rara vez las verás en la tierra. Estas son:

  • Chrysopelea ornata. De las cinco, es la especie de mayor tamaño. Es de color verde-amarillo aunque hay algunas que pueden ser naranjas y rojas, o incluso con franjas negras. Debido a su tamaño, también son las que menos distancias recorren en el vuelo.
  • Chrysopelea rhodopleuron. Conocida como ‘serpiente voladora de las Molucas’.
  • Chrysopelea taprobanica. Conocida como la ‘serpiente voladora de Sri Lanka’, o ‘serpiente voladora india’. Alcanza los 60-90 centímetros de longitud y suele ser verde limón o verde clarito. Las escamas, por su parte, son naranjas, con puntos rojos.
  • Chrysopelea Pelias. La especie de menor tamaño, ya que suele ser de unos 61 centímetros en su forma adulta. Es también la que más metros recorre volando debido a su pequeño tamaño y peso. En cuanto a su forma, suele ser negra o gris oscura con escamas rojas, amarillas y negras.
  • Chrysopelea paradisi. Es la más conocida, y alcanza un metro de longitud. Es de color negra con escamas en verdes.
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La alimentación de la serpiente voladora

La alimentación de la serpiente voladora

Debido a la forma que tiene de vivir, esta serpiente es capaz de comer aves y murciélagos, ya que los caza en pleno vuelo. Sin embargo, también puede alimentarse de otros animales como lagartos, ranas…

La forma de cazar difiere si está en pleno vuelo o no. En muchas ocasiones, lo que hace es atacar desde el aire, bien a animales que estén volando en él, bien a otros que vea asentados en las ramas. Para ello, utiliza su propio cuerpo para dirigirse y embestir hacia su presa para no darle tiempo a reaccionar.

La reproducción de la serpiente voladora

La reproducción de la serpiente voladora

La reproducción de la serpiente voladora tiene lugar a mediados y finales de la primavera, ya que es a principios del verano cuando se produce la puesta de huevos.

Llega a poner entre 8 y 12 huevos que incubará. Tras aproximadamente unos 90 días, estas nacerán. Al hacerlo, los ejemplares no son demasiado grandes, llegando a medir entre 10 y 20 centímetros.

Eso sí, se desarrollarán bastante rápido para empezar a volar por sí solas para alimentarse y sobrevivir.

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¿Se puede tener una serpiente voladora en casa?

¿Quieres tener una serpiente voladora como mascota? No es algo descabellado, ya que hay es una especie que sí se tiene como mascota. La más habitual es la Chrysopelea paradisi.

Pero para que tenga una buena vida, requiere de una serie de necesidades que hay que satisfacer. Estas son:

  • Un buen espacio, con un terrario vertical y bastante espacioso. En él debes colocar un sustrato especial, aunque el papel de periódico también agradable para esta serpiente.
  • Una temperatura constante de entre 25 y 40 grados.
  • Una alimentación saludable y viva. Suele alimentarse de ratones y aves pequeñas, además de incluirle complementos vitamínicos.
  • Ramas de árboles. Ideales no solo para que se suba por ellas, sino porque le ayudarán cuando se produzca la muda. Y hablando de ella, ten cuidado con la agresividad. Tampoco debes alimentarla ni molestarla en ese periodo.

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