Venta de animales en vía pública en Puebla: operativos, sanciones y objetivos

Última actualización: 9 febrero 2026
  • La venta de animales en la vía pública en Puebla está prohibida por el Coremun.
  • Sólo se permite la comercialización en establecimientos autorizados y con control sanitario.
  • Las sanciones van desde multas de 200 a 5.000 UMA hasta arresto y trabajo comunitario.
  • El Ayuntamiento mantiene operativos permanentes para detectar y frenar la venta irregular.

venta de animales en via publica en Puebla

En la ciudad de Puebla, la venta de animales en la vía pública se ha convertido en un tema prioritario para las autoridades municipales. Puestos improvisados en calles, mercados o tianguis donde se ofrecen cachorros, aves u otras especies han despertado preocupación por el bienestar de estos seres sintientes y por los riesgos sanitarios asociados.

Frente a esta situación, el Ayuntamiento de Puebla ha decidido intensificar la vigilancia y aplicar la normativa vigente con mayor firmeza. El objetivo es ordenar la comercialización de animales de compañía, evitar el maltrato y reforzar la idea de que tener una mascota implica una tenencia responsable, no una compra impulsiva en plena calle.

Prohibición de vender animales en la vía pública en Puebla

La normativa municipal es clara: la venta de animales en calles, mercados, tianguis y otros espacios públicos está expresamente prohibida en el Código Reglamentario para el Municipio de Puebla (Coremun). Esta actividad se considera una falta administrativa sancionable y está en el punto de mira de los recientes operativos municipales.

Según el artículo 1931 del Coremun, la comercialización de animales de compañía sólo puede efectuarse en establecimientos con giro autorizado, tales como clínicas veterinarias que además venden mascotas, alimentos y accesorios, así como tiendas especializadas. Todo lo que esté fuera de ese marco se cataloga como venta irregular.

Las autoridades recuerdan que esta limitación no es un mero formalismo burocrático, sino una herramienta para proteger la salud y el bienestar de los animales. La venta en plena vía pública suele implicar falta de control sanitario, ausencia de vacunación y desparasitación y condiciones de resguardo muy precarias.

En estos puestos informales es frecuente encontrar a los animales expuestos al sol, al frío, a la lluvia o hacinados en jaulas inadecuadas, lo que conlleva un alto riesgo de maltrato y de aparición de enfermedades que, además, pueden afectar a otras mascotas e incluso a las personas.

De esta forma, la prohibición no sólo pretende ordenar el comercio, sino también atender una demanda social creciente de mayor protección para los animales de compañía y un trato más acorde con su condición de seres sintientes.

Operativos municipales y autoridades implicadas

Por instrucciones del presidente municipal Pepe Chedraui Budib, el Gobierno de la Ciudad de Puebla ha reforzado de manera notable los operativos para detectar y frenar la venta de animales en la vía pública. Estas acciones ya no se plantean como intervenciones puntuales, sino como una estrategia de supervisión continua.

En estos dispositivos participan de forma coordinada varias dependencias: la Secretaría General de Gobierno, la Secretaría de Medio Ambiente, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Sindicatura Municipal. Su trabajo conjunto busca identificar puestos irregulares, sancionar a quienes incumplen la norma y resguardar a los animales que se encuentren en condiciones de riesgo.

Cuando los operativos detectan puntos de venta informal, el personal municipal procede a levantar actas, informar a los responsables sobre la normativa aplicable y, en caso necesario, asegurar a los animales para evitar que sigan expuestos a situaciones de maltrato o abandono. Todo ello se realiza siguiendo los procedimientos administrativos contemplados en el Coremun.

Las autoridades han insistido en que estos operativos no tienen únicamente un carácter punitivo. La intención es también sensibilizar a la ciudadanía para que no fomente el mercado irregular comprando animales en la calle, y que, en su lugar, opte por adoptar o adquirir mascotas en lugares regulados y con garantías sanitarias.

El Ayuntamiento ha reiterado que estas acciones se mantendrán en el tiempo y que se seguirá aplicando la ley frente a la comercialización ilegal, como parte de una política más amplia de bienestar animal y legalidad en la capital poblana.

Riesgos para el bienestar animal y la salud pública

La venta de animales en la vía pública no sólo implica un problema de ordenamiento del comercio, sino que plantea serias dudas en materia de bienestar animal y de salud pública. El propio Coremun, en su artículo 1931, subraya que esta práctica pone en peligro la salud de los ejemplares ofrecidos.

En muchos de estos puntos de venta informales se opera sin supervisión veterinaria, sin controles básicos de vacunación contra enfermedades infecciosas y sin procedimientos de desparasitación, y en ocasiones existe venta ilegal de medicamentos veterinarios que dificulta aún más el control sanitario. Esto facilita la propagación de parásitos y patologías que pueden expandirse a otros animales y, en algunos casos, transmitirse a las personas.

Además, las condiciones físicas en las que se mantiene a los animales en la calle suelen ser muy deficientes: hacinamiento en jaulas pequeñas, exposición directa al sol, falta de agua fresca y de alimento adecuado, así como ausencia de espacios limpios para descansar. Todo ello se traduce en un alto nivel de estrés y sufrimiento para los animales.

La Secretaría de Medio Ambiente ha recalcado que estas circunstancias fomentan el maltrato, la sobreexplotación y el abandono. Muchos animales son tratados como mercancía de usar y tirar, y cuando se enferman o dejan de ser “vendibles” acaban en situaciones de abandono, lo que agrava los problemas de fauna callejera.

Desde el punto de vista sanitario, la difusión de enfermedades a través de animales vendidos sin control también es una preocupación central. Por ello, las autoridades insisten en que la adquisición de mascotas debe hacerse en espacios regulados y con respaldo profesional, donde se pueda comprobar el estado de salud del animal y recibir información adecuada sobre sus cuidados.

Multas, arrestos y trabajo comunitario: el marco sancionador

Para quienes insisten en vender animales en la vía pública pese a la prohibición, el Coremun fija un esquema sancionador contundente. El artículo 1917, fracción III, numeral 14 prevé diversas medidas para quienes incurran en esta falta administrativa, con el fin de disuadir la comercialización irregular.

Las sanciones contempladas incluyen multas que van de 200 a 5.000 Unidades de Medida y Actualización (UMA), lo que puede traducirse en montos económicos significativos dependiendo de la actualización vigente. En algunos casos, las autoridades han apuntado que esas cantidades pueden alcanzar cifras de decenas de miles de pesos.

Además de las sanciones económicas, el reglamento prevé la posibilidad de imponer arresto administrativo de hasta 36 horas, una medida que se aplica cuando la gravedad de la infracción o la reincidencia así lo justifican, de acuerdo con los procedimientos establecidos.

Otra medida prevista es la imposición de hasta 80 horas de trabajo comunitario, que puede incluir labores en beneficio de la comunidad y, en algunos casos, actividades vinculadas a la sensibilización sobre el trato digno hacia los animales. La combinación de estas sanciones busca que la normativa no se quede en papel mojado.

El Ayuntamiento ha dejado claro que no se trata sólo de castigar, sino de corregir conductas y evitar que la venta ilegal se perpetúe. Sin embargo, también ha advertido que aplicará el máximo rigor frente a quienes ignoren reiteradamente las disposiciones del Coremun.

Tenencia responsable y alternativas a la compra en la calle

Más allá de las sanciones, el Gobierno de la Ciudad de Puebla aprovecha estos operativos para insistir en la importancia de la tenencia responsable de animales de compañía. Adquirir una mascota en un entorno regulado es sólo el primer paso de un compromiso que debe ser a largo plazo.

Las autoridades subrayan que un animal no es un objeto, sino un ser sintiente que requiere cuidados constantes: alimentación adecuada, atención veterinaria periódica, socialización y un entorno seguro. Comprar por impulso en la calle suele ir de la mano de falta de información y planificación, lo que a la larga incrementa los casos de abandono.

Como alternativa a la venta en la vía pública, el Ayuntamiento recuerda que existen establecimientos autorizados donde la comercialización está sujeta a controles y donde se ofrece información básica sobre la salud y las necesidades del animal. También se promociona la adopción responsable como una opción ética para quienes desean incorporar una mascota a su vida.

La Secretaría de Medio Ambiente y otras dependencias municipales insisten en que la ciudadanía tiene un papel clave. Evitar comprar animales en la calle y denunciar puntos de venta irregulares son acciones que pueden contribuir de forma directa a reducir el maltrato y la explotación.

En este contexto, el mensaje oficial es claro: la protección y el trato digno hacia los animales no es sólo una cuestión de normativa, sino una obligación legal y social que involucra tanto a las autoridades como a la población en su conjunto.

Con el refuerzo de los operativos, el endurecimiento en la aplicación de las sanciones y la insistencia en la tenencia responsable, el Ayuntamiento de Puebla pretende frenar la venta de animales en la vía pública, ordenar la comercialización en espacios regulados y promover una convivencia más respetuosa con los animales de compañía, de manera que la ciudad avance hacia un modelo donde el bienestar animal y el cumplimiento de la ley vayan de la mano.

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