- PROFEPA aseguró un tigre de Bengala exhibido sin permisos en Tecozautla (Hidalgo).
- El felino, identificado como Tafarí, fue trasladado a un centro de rehabilitación en Pachuca.
- También se revisaron un hipopótamo y un faisán dorado; el recinto no era PIMVS ni tenía plan de manejo.
- Se prevén medidas y posibles sanciones por manejo irregular de fauna silvestre.
Personal de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente confirmó un operativo en Hidalgo en el que aseguró un tigre de Bengala que se exhibía como atracción en un balneario del municipio de Tecozautla sin cumplir con la normativa.
El establecimiento, identificado como Bioparque Taxidho, no contaba con autorización PIMVS ni plan de manejo, lo que suponía riesgos para visitantes y animales, según informó la autoridad ambiental.
Operativo y hallazgos en Tecozautla
Durante la inspección, el felino —al que se identifica como Tafarí— estaba en exhibición pública y era parte de la principal atracción del lugar; familias podían acercarse sin medidas de seguridad suficientes, de acuerdo con los reportes.
Los inspectores de PROFEPA documentaron múltiples incumplimientos: ausencia de protocolos, falta de documentación y carencias en el manejo de fauna; todas ellas infracciones a la legislación de vida silvestre.
Junto al tigre de Bengala se localizaron otras especies, entre ellas un hipopótamo, apodado Benito, y un faisán dorado, que también quedaron bajo control de la autoridad para evitar peligros a personas y daños al medio ambiente.
Traslado del felino y medidas de bienestar
Concluido el aseguramiento, Tafarí fue trasladado a un centro especializado de rehabilitación de fauna en Pachuca, donde profesionales se encargan de su resguardo en instalaciones adecuadas.
En ese espacio recibirá valoración veterinaria, periodo de cuarentena y un manejo acorde a su especie; el objetivo es garantizar su bienestar y seguridad antes de determinar su reubicación definitiva.
En cuanto a los otros ejemplares, la autoridad informó que quedaron bajo depositaría, una figura que permite su cuidado temporal mientras avanza el procedimiento administrativo correspondiente.

Operar un espacio con fauna silvestre exige estar registrado como Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre (PIMVS), contar con un plan de manejo autorizado y aplicar protocolos de seguridad y bienestar animal.
El incumplimiento de estos requisitos puede derivar en multas, clausuras y decomisos, además de responsabilidades administrativas para los propietarios y encargados del recinto.
Las autoridades insisten en que la ciudadanía denuncie la tenencia y exhibición irregular de especies, práctica que afecta la conservación del , catalogado como amenazado a nivel mundial.
Con este operativo, PROFEPA busca cortar de raíz el manejo ilegal de vida silvestre en establecimientos recreativos y asegurar que ejemplares como Tafarí reciban atención profesional, mientras se determinan responsabilidades por la exhibición sin permisos en Tecozautla.
