Tigre blanco

tigre blanco tumbado sobre piedra

Más grande que un tigre naranja, más impresionante aún que ese mamífero, es el tigre blanco. Se trata de uno de los mayores felinos del reino animal. Protagonista de historias, leyendas, novelas y cuentos, este tigre, en peligro de extinción, es uno de los más adorados por su característico color.

Conoce cómo es el tigre blanco, dónde vive, qué come y cómo se reproduce. Además, descubrirás algunos datos curiosos sobre el tigre blanco que te dejarán con ganas de ver uno en persona.

Cómo es el tigre blanco

El tigre blanco es un ejemplar de tigre, no en sí una subespecie. La única diferencia con un tigre es que, por su genética, se ha perdido todo el pigmento naranja de su pelaje, de tal forma que, lo que debería ser de ese color, es blanco. Sí mantiene las rayas negras, que podrían ser grises o incluso color marrón claro. Hay algunos ejemplares que son blancos totalmente (con rayas muy pálidas). Estos reciben el nombre de «Blancanieves».

Ahora bien, para que las crías salieran blancas, sería necesario que ambos padres tuvieran ese “gen recesivo” que es el que provoca que el pigmento naranja desaparezca y deje a cambio uno blanco. En este sentido, se dice que el tigre blanco proviene de tigres de Bengala (que son quienes tienen ese gen), pero la mutación también puede venir por los tigres siberianos (no es habitual, pero puede darse el caso).

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Además, el tigre blanco tiene una nariz rosada, piel blanca o crema y los ojos, si bien pueden tener distintas tonalidades, lo más normal es que estos sean azules.

A diferencia de otros tigres, el tigre blanco es más grande que un tigre naranja desde el mismo momento en que nace. Mide entre 2 y 3 metros de longitud, contando la cola que, por sí sola, llegaría a tener entre 75 y 95 centímetros. Un tigre blanco puede llegar a pesar 300 kilos en el caso de un macho, y hasta 180-190 en una hembra.

Su esperanza de vida está en los 10-12 años en un macho; y en los 16 años en un tigre blanco hembra. En el caso de que esté en cautividad, la esperanza de vida sí puede ser mayor llegando incluso a los 20 años.

Dónde vive

dónde vive el tigre blanco

El tigre blanco es originario de Asia, concretamente del sureste del continente, aunque también se puede encontrar en el centro y sur de la India. Es un animal que prefiere vivir algo aislado, por eso elige lugares con una gran vegetación y donde haya agua.

El hábitat principal de este mamífero suelen ser las selvas, manglares y bosques tropicales. Ahora bien, también se pueden encontrar ejemplares en los zoológicos de todo el mundo, donde viven en cautividad recreando de alguna forma el hábitat natural.

Años atrás, el tigre blanco se encontraba en más zonas de Asia o incluso en las islas, sin embargo, la caza indiscriminada (ya que es un ejemplar muy apreciado en el mercado negro), así como las capturas para que el animal forme parte de los zoos han mermado su número y han hecho que ahora solo se encuentre en determinados lugares. De hecho, es una especie en peligro de extinción.

La alimentación del tigre blanco

Tigre blanco con rayas negras

Al igual que otros tigres, el tigre blanco es carnívoro y come animales como ciervos, jabalíes, cerdos, vacas, etc. Sin embargo, debido a que en su hábitat puede no encontrar comida con facilidad, se ha adaptado a comer otros animales como son ranas, monos, pájaros, peces, cánidos, osos…

Es un animal que caza en solitario y tiene predilección por la noche antes que por el día (debido a su color que puede alertar a las presas y huir antes de que las alcance). Son muy buenos haciéndolo y el hecho de que se hayan adaptado ha servido para que todavía se puedan ver ejemplares en libertad de esta especie.

La reproducción del tigre blanco

La reproducción del tigre blanco llama la atención por el tiempo que tardan los ejemplares en ser sexualmente activos y en querer reproducirse. En el caso de las hembras, la madurez sexual llega a los tres años y medio, pero en los machos esta se retrasa hasta los cinco años.

Puede reproducirse en cualquier momento del año, si bien es entre noviembre y abril cuando lo lleva a cabo. Una vez se produce el acoplamiento, la gestación dura unos 105 días y se da a luz entre 2 y 3 cachorros que pueden tener un peso intermedio entre 1 y 3 kilos. Algo que pocos conocen es que las crías de tigre blanco nacen con los ojos cerrados (como ocurre con otros mamíferos) y es a los 14 días cuando los abren. Sin embargo, suelen seguir amamantándose hasta el mes y medio o dos meses.

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Por norma general, las crías son blancas (siempre que ambos progenitores lo sean y tengan el gen recesivo del color). Sin embargo, el tigre blanco no solo se aparea con los de su misma especie sino que también puede hacerlo con otros tigres como los anaranjados (donde las crías serán naranjas). La madre es quien se ocupa de cuidarlos y alimentarlos, incluso de cazar (cuando ya pueden comer sólido) y de enseñarles lo que deben saber para sobrevivir.

En cuanto a los machos, ellos no solo no se ocupan de sus descendientes, sino que pueden ser capaces de matarlos si se encuentran con ellos. Su objetivo es volver a aparearse con la hembra.

Curiosidades sobre el tigre blanco

Curiosidades sobre el tigre blanco

Curiosidades sobre los tigres blancos hay muchas. Una de ellas es sobre el primero que se conoció. Ocurrió en 1951 cuando el Maharajá de Rewa capturó un ejemplar en la jungla y lo tuvo como mascota unos 20 años.

Algo que muchos erran sobre este mamífero es pensar que es un tigre albino. No es verdad, ya que un tigre blanco albino tiene los ojos rosas, no azules, como es lo habitual en estos mamíferos. En la actualidad no existen muchos ejemplares de este tipo.

Lo llamativo del tigre blanco es que no es un buen escalador. De hecho, no le suele gustar subirse a los árboles (y algunos ni pueden). En cambio, sí son buenos nadadores, y, de hecho, les encanta el agua. Es por eso que les gustan los lugares donde hay agua, porque disfrutan bañándose.


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