Suelta de la tortuga Tuk Tuk en Calp: educación, clima y mar

Última actualización: 27 marzo 2026
  • La tortuga marina Tuk Tuk fue liberada en la playa de Calp como cierre de la III edición del concurso escolar goCalp.
  • El acto estuvo organizado por el Observatorio de Ciudades Resilientes y Sostenibles, el Ayuntamiento de Calp, Go2 by Global Omnium y la Fundación Oceanogràfic.
  • El programa se integra en el Plan de Adaptación al Cambio Climático de Calp, certificado bajo la norma UNE-ISO/TS 14092:2021.
  • Se subrayó el protocolo ciudadano: ante cualquier tortuga en la costa, hay que llamar siempre al 112.

suelta de la tortuga Tuk Tuk en Calp

La playa de Calp fue escenario de una jornada en la que el mar, la educación y el clima se dieron la mano alrededor de una protagonista muy especial: la tortuga marina Tuk Tuk. Escolares, docentes, personal técnico y representantes institucionales se reunieron para acompañar al animal en su regreso al Mediterráneo, similar a la suelta de 36 tortugas bobas en Elche.

Más allá de la imagen emotiva de la suelta, la cita se concibió como un ejercicio práctico de sensibilización ambiental, vinculado a la acción climática local y a la conservación de la biodiversidad marina, como la eclosión y suelta de 57 tortugas bobas.

Un acto simbólico para cerrar la III edición de goCalp

El Observatorio de Ciudades Resilientes y Sostenibles, con sede en Calp, impulsó la jornada junto al Ayuntamiento de Calp, Go2 by Global Omnium y la Fundación Oceanogràfic. Estas entidades llevan años colaborando para acercar los retos del cambio climático al día a día del municipio, implicando especialmente a la población más joven.

En esta ocasión, la suelta de la tortuga marcó el cierre de la III edición del concurso escolar goCalp, un programa educativo que anima a los centros a analizar su entorno y proponer soluciones frente a problemas reales como la pérdida de biodiversidad, la sequía o la erosión costera; casos similares se han visto en actuaciones como la suelta de tres tortugas marinas rescatadas.

El acto reunió en la arena a un nutrido grupo de estudiantes y docentes, acompañados por representantes de las entidades organizadoras. Los escolares llevaron carteles y materiales educativos sobre tortugas marinas y biodiversidad, reforzando el componente divulgativo de la jornada y convirtiendo la playa en una especie de aula al aire libre, como en otras liberaciones como las liberadas 34 tortugas en Can Pere Antoni.

Fueron precisamente los alumnos quienes pusieron nombre a la protagonista del día. La tortuga fue bautizada como Tuk Tuk por el propio alumnado, un nombre sencillo y pegadizo que las organizaciones aprovecharon para recordar que cada ejemplar es una llamada de atención sobre la salud del mar y la necesidad de protegerlo; la comunidad escolar también participa en actividades vinculadas al nacimiento de tortugas en Es Cavallet.

La actividad se celebró en un día soleado, con el mar en calma como telón de fondo, lo que facilitó que el carácter festivo y educativo se combinara con un mensaje claro de responsabilidad ambiental por parte de los técnicos y responsables municipales.

liberación de la tortuga Tuk Tuk en Calp

Un programa ligado al Plan de Adaptación al Cambio Climático de Calp

El concurso goCalp no es una acción aislada, sino que forma parte de las iniciativas de sensibilización del Plan de Adaptación al Cambio Climático de Calp, que convoca y acompaña proyectos vinculados al entorno local y a experiencias como el nacimiento en Can Pere Antoni.

Esta certificación reconoce la capacidad del municipio para anticiparse y adaptarse a los impactos del cambio climático, integrando tanto medidas técnicas como procesos participativos. En este marco, goCalp traslada esa visión a las aulas, de forma que los estudiantes identifican riesgos concretos en su propio municipio y plantean propuestas para reducir su vulnerabilidad.

Entre los retos que el alumnado trabaja cada curso destacan la pérdida de biodiversidad, la sequía creciente, los efectos de la erosión costera y otros impactos sobre el litoral. El análisis del entorno cercano, junto con el acompañamiento técnico de Go2 by Global Omnium y del Observatorio, favorece que las ideas tengan una base realista y se puedan conectar con la planificación municipal; ejemplos prácticos incluyen el seguimiento de un nido en la playa de Can Pere Antoni.

Para el Ayuntamiento de Calp y las entidades colaboradoras, implicar a las nuevas generaciones en la acción climática es clave para consolidar una cultura de resiliencia en el territorio. De este modo, la educación ambiental deja de ser algo teórico y pasa a concretarse en propuestas y experiencias tangibles como la propia suelta de la tortuga, similares a iniciativas que han permitido 62 crías en Can Pere Antoni.

El certamen, coordinado por Go2 by Global Omnium junto al Observatorio y el consistorio, propone a los equipos escolares trabajar en proyectos innovadores que conectan sostenibilidad, protección del entorno y participación ciudadana. La jornada de liberación de Tuk Tuk actuó como colofón a este proceso de aprendizaje compartido.

El papel del ARCA del Mar en la recuperación de fauna marina

La clausura de goCalp arrancó con una sesión divulgativa a cargo de profesionales de la Fundación Oceanogràfic, centrada en la labor del Área de Recuperación y Conservación de Animales del Mar (ARCA del Mar). Este servicio funciona como un auténtico hospital marino para especies que llegan heridas, enfermas o desorientadas a la costa, igual que en casos de rescate de una tortuga atrapada en una red.

Durante la charla, los estudiantes conocieron cómo se activa el rescate de una tortuga marina, qué pruebas se le realizan, cuál es el tipo de atención veterinaria que recibe y qué procesos se siguen hasta que los especialistas consideran que puede volver con garantías a su hábitat natural.

El equipo de la Fundación Oceanogràfic explicó también que el objetivo último del ARCA del Mar es conseguir la recuperación completa de los animales para que puedan regresar al mar en las mejores condiciones posibles, reduciendo así el impacto de amenazas como la contaminación, los plásticos, las redes de pesca o las colisiones con embarcaciones.

Además de la charla inicial, se desarrollaron pequeños talleres y actividades participativas en los que el alumnado pudo plantear preguntas, trabajar con materiales educativos y entender mejor el papel que juega cada persona en la protección de la fauna marina, al igual que en iniciativas de participación ciudadana como la asistencia al nacimiento de 57 tortugas bobas.

Este enfoque práctico permitió que la liberación de Tuk Tuk no se quedara solo en una imagen llamativa, sino que se entendiera como la fase final de un proceso largo de rescate, rehabilitación y seguimiento que requiere coordinación entre administraciones, entidades científicas y ciudadanía.

El emocionante regreso de Tuk Tuk al Mediterráneo

Tras la parte más explicativa y los talleres, llegó el momento que todos esperaban: el regreso de Tuk Tuk a las aguas del Mediterráneo. En la arena, los expertos repasaron con los asistentes la historia clínica del animal y las distintas fases de su recuperación, insistiendo en la importancia de no forzar su comportamiento en el momento de la suelta.

Con unas pautas sencillas de seguridad y respeto, los técnicos marcaron el perímetro y pidieron a los estudiantes que mantuvieran la distancia adecuada, evitando ruidos bruscos y dejando a la tortuga avanzar a su propio ritmo hacia el agua.

Los escolares acompañaron a Tuk Tuk con una mezcla de emoción y curiosidad, observando de cerca cómo el animal se dirigía lentamente hacia la orilla hasta sumergirse. Para muchos de ellos, fue la primera vez que vivían en directo una liberación de fauna marina rehabilitada.

Los organizadores insistieron en que momentos como este ayudan a conectar las cifras y los informes sobre cambio climático con experiencias muy concretas, poniendo rostro —o en este caso caparazón— a los efectos que las actividades humanas tienen sobre el mar.

La imagen final de la tortuga adentrándose en el Mediterráneo se convirtió así en un símbolo de segundas oportunidades, tanto para el propio animal como para la relación de la sociedad con su entorno marino, reforzando el mensaje de que la conservación es posible cuando existe coordinación y voluntad.

Un recordatorio claro: ante una tortuga en la playa, 112

Aprovechando la visibilidad del evento, la concejalía de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Calp y el equipo técnico de la Fundación Oceanogràfic recalcaron un mensaje básico dirigido a la ciudadanía: qué hacer si se encuentra una tortuga marina en la costa.

La indicación fue contundente: ante cualquier avistamiento de una tortuga en la playa —ya sea un ejemplar herido, varado, enredado o intentando desovar— la persona que la detecte debe llamar siempre al teléfono de emergencias 112. Esta llamada activa de inmediato el protocolo oficial de rescate.

Los expertos insistieron en que es fundamental no intentar manipular ni mover al animal por cuenta propia, por muy buena que sea la intención, ya que un manejo inadecuado puede agravar sus lesiones o interferir en conductas naturales como el desove.

El protocolo 112 permite movilizar a la red especializada de rescate y rehabilitación, que cuenta con personal formado, medios adecuados y criterios científicos para valorar el estado del ejemplar y decidir el mejor procedimiento en cada caso.

Con este recordatorio, la suelta de Tuk Tuk se utilizó también como altavoz para reforzar que la colaboración ciudadana es clave para la conservación de las tortugas marinas en la costa mediterránea y que un simple gesto puede marcar la diferencia en la supervivencia de un animal.

La jornada de Calp dejó una imagen potente de cooperación entre instituciones, comunidad educativa y entidades especializadas, junto a un mensaje sencillo pero eficaz: la protección del mar empieza en la orilla, con decisiones informadas, protocolos claros y experiencias que ayudan a entender por qué cada tortuga que vuelve al Mediterráneo importa.

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