- El Zoo de Filadelfia presentó 16 crías de tortuga del oeste de Santa Cruz de padres cercanos al siglo de vida.
- Las eclosiones se repartieron entre primavera y verano con un claro detalle del sexo de las crías.
- El logro refuerza los programas de conservación de una especie en peligro crítico.
- Las crías permanecerán al menos un año en el zoo antes de su traslado a otras instituciones.
El Zoológico de Filadelfia ha presentado 16 crías de tortuga del oeste de Santa Cruz, nacidas de una pareja de progenitores de edad avanzada que ronda el siglo de vida. Este nacimiento múltiple supone un impulso notable para la conservación de una especie catalogada en peligro crítico.
Durante un evento abierto en el recinto, las pequeñas tortugas recibieron un cariñoso “paseo de alfombra roja” junto al hábitat, asistidas por el equipo de cuidadores que las ha acompañado desde que eran huevos. Según el personal, las crías comen con entusiasmo y muestran un crecimiento adecuado, algo vital en sus primeras etapas.
Los progenitores centenarios
La hembra, conocida como Mommy, llegó al Zoológico de Filadelfia en 1932 y, pese a su larga residencia, no había tenido descendencia hasta la llegada del macho Abrazzo desde el Zoo y Jardín Riverbanks (Columbia, Carolina del Sur) hace casi cinco años. Juntos forman uno de los dúos más veteranos del parque y, por su pedigrí, poseen un valor genético destacado para su especie.
Estos nacimientos son las primeras crías de Mommy en toda su vida, un hecho que el equipo de herpetología valora como un hito. En palabras de la dirección del área, la presencia de estas crías garantiza que el linaje de esta hembra emblemática quede representado en la colección del zoo durante mucho tiempo.
Eclosiones y reparto por sexos
Las 16 tortugas eclosionaron en varias tandas a lo largo de la primavera y el verano. Primero salieron a la luz cuatro hembras a comienzos de primavera, bautizadas con nombres inspirados en personajes de Golden Girls; después eclosionaron tres machos en abril; y una segunda puesta de Mommy sumó tres hembras en junio y seis machos en verano.
Algunas de las crías hicieron su debut público en abril, y desde entonces han sido monitorizadas de cerca por el personal. Para identificarlas con rapidez sin dañarlas, el zoológico recurre a esmalte de uñas no tóxico de distintos colores en los caparazones, un método inocuo y muy práctico.
El Zoo también ha abierto la puerta a que donantes propongan un nombre para uno de los machos, siempre sujeto a aprobación oficial. El resto del grupo incluye nombres ya asignados como Zee, James, Colette, Soledad, Isabelle, Roger, Fausto, Caldero, Lee, Marigold Puddlefoot y Kelpy.
Conservación: una especie al límite
La tortuga del oeste de Santa Cruz es una de las 13 especies vivas de tortugas gigantes de Galápagos distribuidas en siete islas del archipiélago ecuatoriano. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza la clasifica en peligro crítico, con estimaciones de unos 3.400 individuos maduros según datos de referencia de 2016, muy por debajo de sus cifras históricas. Este fenómeno se explica en nuestro artículo sobre tortugas centenarias en el Zoo de Filadelfia.
Además de su estatus de amenaza, estas tortugas destacan por su tamaño —son la especie de tortuga más grande— y su extraordinaria longevidad, con registros de vidas que pueden alcanzar dos siglos. Cada nacimiento en entornos controlados y bien gestionados representa un respaldo a los esfuerzos globales por recuperar sus poblaciones.
Según el plan del Zoo de Filadelfia, las crías permanecerán al menos un año en las instalaciones para garantizar su desarrollo antes de ser trasladadas a otros centros colaboradores el próximo otoño. Su destino final estará vinculado a los programas de manejo genético y a la contribución que puedan aportar a la supervivencia de la especie.
El papel del Zoo de Filadelfia y otros datos de contexto
El parque ha destacado la noticia en sus canales oficiales, subrayando el carácter excepcional de que unos progenitores cercanos a los 100 años saquen adelante una camada tan numerosa. En paralelo, el zoológico mantiene otras especies de quelonios de relevancia, como dos tortugas gigantes de Aldabra, Wilma y Betty.
Fuera de Filadelfia, se han conocido hitos similares que muestran la capacidad reproductiva en edades avanzadas de las tortugas gigantes: en Zoo Miami, por ejemplo, un macho de Galápagos llamado Goliath se convirtió en padre por primera vez con 135 años, un recordatorio de lo prolongada que puede ser su vida reproductiva.
Con el foco puesto en el bienestar animal y la genética, el nacimiento de estas 16 crías fruto de Mommy y Abrazzo consolida el papel del Zoo de Filadelfia como aliado clave de la conservación de las tortugas de Santa Cruz, y refuerza la cooperación entre instituciones para asegurar poblaciones viables a largo plazo.