Sapo partero común

Sapo partero común

Existe una gran variedad de animales en todo el mundo. Sin embargo, pocas veces relacionamos a ciertos animales como «autóctonos», es decir, de nuestro propio país. Eso es lo que ocurre en el caso del sapo partero común. Un animal que está presente en España pero que pocos conocen sobre él.

Para solucionar este problema, hoy queremos hablarte de cómo es el sapo partero común, dónde puedes encontrarlo, de qué se alimenta y cuál es la forma de reproducción que lleva a cabo.

Características del sapo partero común

Características del sapo partero común

El sapo partero común, de nombre científico Alytes obstetricans, es un anfibio de unos 25-55 milímetros de longitud aproximadamente. Son animales caracterizados por tener un cuerpo rechoncho. Las patas son cortas mientras que la cabeza es casi igual de ancha que el cuerpo, con un hocico afilado.

Su color principalmente es el marrón grisáceo, aunque hay ejemplares más grises que marrones. Además, tiene manchas en la zona del lomo que se presentan alineados, y que llegan a ser de color rojo. Por su parte, la zona inferior es blanca sucia o gris clarita. En ocasiones, puede ser blanca con manchas grises.

Las patas, por su parte, son del mismo color que el lomo, pero por debajo sí que son rojas.

En cuanto a la cabeza, esta se caracteriza por albergar unos ojos redondos saltones y bastante grandes. Tiene las pupilas en vertical y el iris es de color oro y negro. También se aprecian bien los tímpanos, que son más pequeños que los ojos, pero bien visibles.

Al contrario que otros sapos, en este caso el sapo partero común no tiene un saco vocal, ni la hembra ni el macho.

Su esperanza de vida una vez es de unos 8 años, pero solo el 40% de las larvas de este sapo tienen éxito en la metamorfosis, razón por la que en muchos países es una especie protegida para evitar que se extinga.

El comportamiento del sapo partero común

Este anfibio es de hábitos nocturnos. Es decir, sale más de noche mientras que por el día prefiere estar escondido debido a que hay muchos depredadores que le pueden dar caza. Según la temperatura y la humedad que haya, son capaces de adaptar su horario y actividad, de tal forma que hay algunos que salen antes que otros.

Como especie, son bastante independientes. De hecho, viven solos y solo se reúnen con otros de su especie para la reproducción. Mientras, se mantienen alejados durante todo el año. En algunos casos, son capaces de hibernar, sobre todo cuando hay heladas, no saliendo de su escondite más que cuando la primavera empieza a hacer acto de presencia.

Hábitat

El sapo partero común no se puede decir que solo exista en España. En realidad, su distribución engloba tanto a España como a Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, parte de Portugal, Suiza, Luxemburgo… Disperso, se puede encontrar en otros países, pero principalmente hace su vida en estos.

Su hábitat se caracteriza por bosques subtropicales o tropicales, tanto templados como secos. Es capaz de vivir en zonas desérticas así como en zonas de agua, si bien prefiere estas segundas donde la humedad está presente pero también un ambiente templado.

En el caso de España, el sapo partero común suele estar por la zona norte principalmente, si bien, es posible encontrarlo por la comunidad Valenciana, Murcia o incluso en algunas provincias cercanas a estas en Andalucía.

La alimentación del sapo partero común

La alimentación del sapo partero común

La alimentación de un sapo partero común es variada dentro de lo que pueda encontrar a su alrededor. Normalmente, su comida favorita se basa en escarabajos, gusanos, arañas, caracoles, chinches, orugas… En definitiva, artrópodos que puede encontrar fácilmente en su entorno.

Sin embargo, en el caso de las larvas y renacuajos, su comida no es tan «carnívora», sino que se basa sobre todo en plantas y desechos que pueda encontrar.

La reproducción del sapo partero común

La reproducción del sapo partero común

El inicio del periodo reproductivo del sapo partero común comienza en primavera. En ese momento, los machos empiezan a cantar para atraer a las hembras. Pero lo hacen siempre desde su escondite. Solo cuando las hembras responden se animan a salir al exterior para buscar a la hembra y tener lugar el amplexus. Esto ocurre principalmente entre febrero y agosto.

Al contrario de otros sapos, en el de esta especie se lleva a cabo en la tierra, y de forma inguinal. En ese momento, la hembra suelta los huevos mientras que el macho los recoge enrollándolos sobre las patas traseras, además de fecundarlos. La puesta normalmente consta de entre 5 y 77 huevos. Será él quien se ocupe de los huevos durante un mes, llevándolos consigo y protegiéndolos de otros animales.

Sin embargo, no quiere decir que al mes eclosionen. Tras ese tiempo, el macho se acercará al agua donde soltará los huevos y será el momento en que realmente rompan y las larvas puedan nadar de forma «libre».

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En ocasiones, los sapos no llevan solo una nidada, es decir, son capaces de seguir reproduciéndose con otras hembras y acumular huevos de distintos encuentros sexuales.

Tras unas 3-5 semanas en el agua, las larvas pasan por la metamorfosis, que se produce en los meses de septiembre u octubre. Sin embargo, si han nacido más tarde, pueden hibernar y no llevar a cabo el proceso hasta el año siguiente. Si tiene éxito, la larva pasará a ser un ejemplar joven de sapo partero común, pero hasta los 2-3 años no se le considerará maduro.

¿Se puede tener como mascota?

Si te preguntas si se puede tener un sapo partero común como mascota, hemos de decirte que no es lo más recomendable. En estos momentos la especie está amenazada debido a la pérdida de hábitat que se produce, lo que hace que cada vez haya menos anfibios.

De hecho, en algunos países está protegida. Tal es el caso de la Comunidad Valenciana, donde está englobada entre las especies protegidas para evitar que se pierda la especie.

Por este motivo, no te recomendamos que lo tengas como mascota debido a que se necesita que siga habiendo poblaciones extensas de este anfibio. Además, es totalmente inofensivo para el ser humano, pero es muy beneficioso porque es capaz de acabar con animales que, si pudieran acampar a sus anchas, sí pondrían en peligro nuestra salud.


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