Por qué muerden los gatos: razones y maneras de evitarlo

Gato mordiendo un juguete

Por qué muerden los gatos es una de las preguntas principales de aquellos que viven con estos fascinantes animales. No por nada los gatos no solo muerden en situaciones lógicas (al masticar la comida, al jugar, al atacar…) sino que también pueden optar por hundir sus adorables fauces en nuestras pobres manos tras pedirnos que les rasquemos la tripa.

En este post veremos las razones principales por qué muerden los gatos, además, si te interesa conocerlos más a fondo, te recomendamos que les eches un vistazo a otros artículos sobre el comportamiento de los gatos que te permitirán conocer a tu mascota más a fondo.

Razones por las que muerden los gatos

Gato enseñando los dientes

Los gatos tienen muchas razones para morder. No solo hemos de entender los mordiscos como una forma de agresión, sino que también forman parte del lenguaje gatuno, ya que pueden hacer acto de presencia durante el juego o las caricias.

Naturaleza gatuna

Por mucho que nuestra mascota parezca una adorable bola de pelo ronroneante, no debemos olvidar que también es un depredador. Todo su cuerpo está pensado para ser un asesino silencioso y eficiente, desde las almohadillas de las patitas a las uñas retráctiles y, por supuesto, los dientes. De hecho, como puedes observar cuando tu gato bostece, los gatos tienen una dentadura especialmente diseñada para desgarrar a sus presas. Incluso tienen las fauces preparadas de manera que la sangre de sus víctimas no los ahogue al comer.

Por eso los mordiscos pueden aparecer en momentos relacionados con el instinto, como el juego, como veremos en detalle a continuación.

Mordiscos en gatitos

Gatitos mordiendo a su madre

Los gatitos pueden llegar a morder mucho más que cualquier gato adulto. Se encuentran en una fase en la que tienen que aprender cómo cazar una presa para poder sobrevivir (aunque sean mascotas de interior, es un comportamiento innato). Y la manera que tienen los gatos de aprender a cazar es jugando mediante mordiscos, zarpazos, volteretas, saltos y carreras.

Aunque sea un comportamiento totalmente normal, no debes dejar que tu gatito te muerda las manos o los pies (esto incluye las sesiones de juego) o de mayor seguirá haciéndolo.

Mordiscos al acariciarlos

Gato comiendo y mordiendo

Una de los mordiscos estrella que te encontrarás al tener gato son cuando el gato muerde al acariciarlo. Estos mordiscos, normalmente flojitos, indican que tu mascota ya no quiere que la acaricies más. Van acompañados de otros signos que denotan que el gatete está harto de tu atención y que quiere que dejes de mimarlo, por ejemplo, echar las orejas hacia atrás, mover la cola con impaciencia o apartarse. Igualmente, los gatos también dan señales gestuales si están disfrutando de los mimos, por ejemplo, con el ronroneo, suspiros, ojos cerrados, postura relajada…

También puedes llevarte algún mordisco indeseado si pasas de tocar al gato en una zona que considere aceptable (aunque cada gato es un mundo, a la gran mayoría les encantan las caricias en la barbilla y en las orejas) a otra que no le haga mucha gracia (como la tripa o la cola).

Una forma de comunicación

Gato cazando tras una valla

Los gatos son animales que pueden llegar a ser bastante vocales con los humanos (a diferencia de con otros gatos), aunque tienen otras formas de comunicación, como la comunicación gestual (con movimientos de la cola, las orejas…) o incluso con mordiscos, otra de las razones por qué muerden los gatos. Aunque depende mucho del gato que tengas y de su carácter, no es raro que estos animales usen un mordisquito muy tenue para hacernos saber algo. Por ejemplo, que quieren nuestra atención, o incluso para decirnos que nos quieren.

Jugar mordiendo

Ya hemos dicho que los gatos aprenden a sobrevivir jugando, y que el juego es una manera de replicar la lucha por la comida. Por eso los mordiscos son vitales en los juegos gatunos: sirven para simular que un juguete es una presa, o incluso, si tienes más de un gato, pueden morderse el uno al otro (sin fuerza, eso sí).

Agresión

Finalmente, los gatos también pueden morder cuando de sienten atacados. Junto con las garras, los dientes son una de sus armas principales, por eso, si se sienten amenazados, no dudarán en usarlos. Por eso es vital que nunca uses castigos físicos con tus mascotas para que no se asusten y respondan con un mordisco.

Cómo distinguir los mordiscos juguetones de los agresivos

Gato bostezando

Como puedes ver, las razones por qué muerden los gatos son muchas y variadas. Algunas incluso dependerán del carácter de tu gato. No obstante, si quieres distinguir los mordiscos juguetones de los agresivos, el gato te dará una serie de pistas:

  • En primer lugar, los mordiscos relacionados con el juego y no con la agresión serán mucho más flojitos. En cambio, los mordiscos agresivos son muy dolorosos y pueden incluso llegar a hacerte sangre.
  • Un gato que juega es un gato que corre, salta, se esconde y “caza”.
  • Un gato agresivo mostrará una conducta mucho más tensa: echará las orejas hacia atrás, erizará el pelo, enseñará los dientes, bufará y mantendrá la mirada fija.
  • Un gato asustado también puede morderte de manera agresiva, ya que puede sentirse en peligro. Los gatos asustados tienden a esconderse en lugares oscuros y estrechos para sentirse más seguros. Si te perciben como una amenaza, te bufarán e incluso puede que te muerdan o te arañen. Aunque daría para otro artículo, si quieres “desasustar” a un gato la manera más fácil es a través de premios y dejando que se te acerque él primero, nunca invadiendo tú su espacio.

Cómo entrenar a tu gato para que no muerda

Gato jugando con hilo

Es importante que los gatos aprendan desde pequeños a no morder a sus colegas humanos (los mordiscos de los gatitos son adorables, pero cuando ya son gatazos duelen mucho más). Puedes entrenarlo así:

  • Nunca impongas castigos físicos. Los gatos no los entienden y puedes empeorar las cosas si se lo toman como una agresión.
  • Dales juguetes para morder de sobras. Ratones de peluche, peluches alargados, cuerdas, plumas… cualquier cosa que puedan morder o destrozar para que no te muerdan a ti o a tus muebles.
  • Déjales claro que la ropa no se muerde. Los gatos no entienden el concepto de ropa, por eso a ellos no les importa que lleves pantalones cortos o tejanos: harán la misma fuerza con dientes y garras.
  • Si te muerden y tienen apresada la mano, no la apartes o pueden morderte más. Es más recomendable que uses su mismo lenguaje cuando quieren dejar de jugar: hacer un ruido (sin llegar a asustarlo) y mover la mano hacia la mordedura para que te suelte.
  • Habla con toda la familia para que todos sigáis estas directivas. Sino, el gato no entenderá el mensaje y podría continuar mordiendo.

Las razones por qué muerden los gatos son tan interesantes y únicas como ellos, ¿verdad? Dinos, ¿conocías estas razones de su comportamiento? ¿Crees que nos hemos dejado de decir algo? Recuerda que puedes contarnos lo que quieras, ¡solo tienes que dejarnos un comentario!


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